Stirling reivindicó su ética ante críticas del Frente

| Rechazó enfáticamente que se hayan pagado "coimas" y dijo que el Estado optó por la oferta más barata y calificada

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El ministro del Interior, Guillermo Stirling, manifestó ayer ante el Senado que el proceso de compra de las celdas modulares para el Penal de Libertad fue "transparente", rechazó toda presunción de un "negocio turbio" o que se hayan pagado "coimas", defendió la calidad de los módulos, dijo que el Estado ahorró mucho dinero porque se optó por la mejor oferta que incluye una tecnología que en Uruguay no se ha desarrollado, y subrayó que su comparecencia ante la Cámara Alta estribó en la necesidad que sintió de salvar su ética y moral ante comentarios del senador frentista, Eleuterio Fernández Huidobro, que le afectaron personalmente.

"Me formé en principios simples, de tolerancia y honestidad (...). He estado en política 30 años, de los cuales hace 18 que estoy ocupando cargos y nunca nadie, nadie, encontró nada turbio en mi vida, como lo ha referido el senador Fernández. Ni chatarra, ni negocio turbio, ni coimas. Nos podremos equivocar, pero acá no hay nada turbio. Esa fue la razón que pedí para venir a este recinto, luego de que el senador Fernández hiciera comentarios que afectaron a mi ética y a mi moral", dijo el ministro al terminar la sesión que duró 5 horas y que transcurrió a expreso pedido del jerarca, según lo contempla la Constitución.

Stirling agregó que no adelantó la visita al Parlamento para evitar una interpelación y señaló que estaba dispuesto a comparecer una vez más si el llamado se votara.

En ese cruce final, Fernández Huidobro respondió que no le daba "la derecha a nadie en materia de ética y moral", al tiempo que aclaró que sus comentarios previos y durante la sesión no acusaban a la figura del titular ministerial.

"Quiero aclarar bien (...) que yo no acuso al señor ministro de turbiedad o de falta de moral y de ética. El ministerio que maneja tiene varias reparticiones. Se han tomado decisiones en la que él pudo no haber sido advertido. El ministerio es muy grande y está teniendo asuntos en los que se menean muchos bultos. Pero yo sigo pensando que compramos chatarra tecnológica y creo que eso no puede ofender a ningún ministro. Considero que hay procesos turbios en los mecanismos de adquisición de estos bienes y también en los motines. Pero eso no lleva implícito un ataque personal al señor ministro", resaltó el legislador frentista.

El senador Reinaldo Gargano, hablando en nombre de la bancada del Frente Amplio, dijo que su sector político iba a seguir "cuidadosamente" todo el problema del sistema carcelario y advirtió que fue un hecho "gravísimo" haber enviado en marzo de 2002 a Estados Unidos —para reconocer las opciones de compra— al ex director nacional de Cárceles, Carlos de Avila, que está guardando hoy prisión por un delito de abuso de funciones y de desacato.

MOTIVOS. El director general del ministerio, Guillermo Maciel, hizo un largo informe sobre la cronología del proceso, que nació después del motín con destrozos, demolición, incendio y toma de rehenes que ocurrió el 1º de marzo de 2002.

Maciel dijo que la opción por la empresa norteamericana Norment se debió a su experiencia, el tipo de fabricación de origen, el menor precio, la rapidez de la construcción de los módulos y el respaldo a empresas nacionales que colaboraron en el ensamblaje y la obra de escaleras y pasamanos. En total, las 200 celdas de acero que fueron construidas costaron al Estado U$S 3:571.605.

Maciel informó que el Ministerio del Interior respondió a algunas observaciones que interpuso el Tribunal de Cuentas. Entre ellas la compra directa y el carácter reservado de la obra. Maciel dijo que razones de seguridad y de urgencia por una solución como consecuencia del estado del Penal justificaron la actitud de la cartera, y que fue apoyada desde la presidencia como ordenador del gasto.

Maciel dijo que la obra llevó 10 meses desde el envío de las celdas desde Estados Unidos, hasta su ensamblaje y armado final. Reconoció que hubo demoras por licencias en la construcción, lluvias y falta de stock en plaza de determinados materiales.

CRITICAS. Por su parte, Fernández Huidobro recordó que el director nacional de Cárceles, Enrique Navas, había criticado los módulos en declaraciones de prensa y dijo que la "alta tecnología" que llegó de Estados Unidos podía ser concebida "en cualquier taller metalúrgico de mediano porte" de Uruguay.

El senador frentista dijo que si la inversión se hubiera hecho en el país, aunque fuera más cara, era preciso tener en cuenta los ingresos que el Estado recibiría por impuestos, seguridad social y ocupación.

Fernández Huidobro dijo que tenía informes de que la idea de los módulos de acero había nacido en 1999 y a instancias de la presidencia de la República de entonces.

En ese orden, se preguntó por qué se descartó la construcción de una cárcel de cemento.

En cuanto a la "reserva" que adujo el Ministerio del Interior para manejar los detalles de la obra, Fernández Huidobro aseguró que la empresa estadounidense tiene toda la oferta en sus páginas de Internet.

El senador de la coalición de izquierdas cuestionó especialmente que se haya enviado a de Avila a Estados Unidos, cuando ya se conocía que estaba siendo investigado por la Justicia y la Dirección de Inteligencia.

Fernández Huidobro dijo que tenía "fortísimos indicios" de que los motines en el Penal habían sido "organizados" por "intereses" y "no sólo por los presos".

"No tengo más remedio que vincular esos motines a estos emprendimientos", dijo.

También, subrayó que un grupo tripartito que opera con delegados del Ministerio del Interior, la Suprema Corte y el Poder Legislativo, había discrepado con la compra de los módulos.

CORRECCIONES. Navas, que acompañó al ministro, dijo en sala que esa comisión revisó su evaluación una vez que se corrigieron algunos defectos en los módulos. En ese sentido, dijo que sus declaraciones refirieron a esas fallas que comprobó durante el transcurso de la obra y que luego se salvaron.

De todos modos, Fernández Huidobro —que visitó esta semana los módulos— dijo que esperó encontrarse con una obra "de la Nasa" y sin embargo vio una construcción que podía resolverse con materiales brasileños, argentinos o uruguayos.

En el debate

- "Si se hubiese comprobado coimas, (de Avila) no hubiese sido procesado por abuso ignominado de funciones y desacato. No se puede decir alegremente que fue procesado por coimas y tampoco se puede sustituir alegremente a la Justicia" (Pablo Millor, Partido Colorado)

- "¿De qué se habla en el expediente? Se habla que los traslados de presos también estaban dentro de un sistema de mercancía, de dinero corrupto que corría (...). El juez no tenía la semiplena prueba de que el director de Cárceles hubiera agarrado una coima para él y por eso no lo proceso por concusión (...). Lo digo con dolor, el país se está enfermando de coimas" (José Korzeniak, Frente Amplio)

- "Me parece intolerable la subversión institucional que significa invocar la pérdida de valores de este país (...). Quiero reivindicar que en este país, a diferencia de otros, la regla sigue siendo la de los valores de la honestidad (...). Y tampoco puedo tolerar que se vaya más allá de lo que se conoce en el momento de que el juez dicta el auto de procesamiento" (Alberto Brause, Partido Colorado)

- "¿Quiénes somos para sustituir a la Justicia? Nosotros tenemos que esperar a la Justicia (...) El ministro dice una verdad a puños: elegí la oferta más barata. Porque el enviado tiene un procesamiento, entonces ¿qué sospechas hubiera habido si el ministro no elige la más barata?" (Luis A. Heber, Partido Nacional)

- "He leído en prensa que responde a partidos políticos que hay jueces y magistrados que están influidos ideológicamente para dictar sus sentencias. Eso no es respetar a la Justicia, eso es acusar a la Justicia" (Reinaldo Gargano, Frente Amplio)

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