Era la primera función en el Cine Plaza Central en la tarde de ayer, y había comenzado a las 17 horas.
Dentro de la sala cerca de 70 espectadores presenciaban "Aparte". Algunos suspiros o expiraciones que descargaban nervios se escucharon cuando la pantalla mostraba las escenas en que la familia comía basura o cuando los jóvenes internados en la Colonia Berro se cortaban los brazos frente a cámara o un muchacho inhalaba cemento en una bolsa hasta quedar totalmente desencajado.
Sobre el monólogo inentendible de una de las protagonistas la pantalla fundió a negro dando paso a los créditos y la mitad de platea aplaudió de pie la función.
Afuera por lo menos el doble de gente esperaban para entrar a la segunda función. El público representaba a personas de todas las edades.
Sebastián tienen 23 años y es artesano y confesado cinéfilo: "Tengo mis dudas en cuanto a la calidad cinematográfica pero no en cuanto la ética con que se movió el director. Vi muchos documentales y es el género que más me atrae por su valor social. Creo que Handler trabajó mostrando lo que veía y eso no tiene discusión. Para mí no hay problemas éticos aunque haya pagado porque ciertas cosas se hicieran ante cámaras. ¿Quién puede tratar con este tipo de personas intentando hacer una película de cómo viven y no tener que dar dinero para algo. No inventó nada, trató de que lo que hacen en sus vidas se viera en las cámaras", expresó Sebastián.
EL PUBLICO. La gran mayoría del público consultado por El País coincidió en que la película muestra una realidad que todos lo uruguayos deben ver.
Los reparos provinieron de su valor cinematográfico. "La película es mala. No hay trabajo de montaje y el director se desentiende de un núcleo central que debería haber elaborado cuidadosamente", expresó Elena de 28 años, estudiante.
Al igual que la mayoría Ivone piensa que la película era necesaria. "Es estupenda y muy dura. Es real y da constancia de un Uruguay que es el que hoy existe aunque muchos quieran mirar para otro lado. Pienso que no hay falta ninguna en que el director haya tenido que pagar para conseguir ciertas imágenes. En definitiva está mostrando una realidad y después de ver su película queda claro que no inventó nada solo trató de dar cuenta de lo que existe", opinó Ivone.
Como era de esperar la taquilla se disparó desde la Polémica que ha ganado los medios de difusión "Desde que se armó todo este lío se notó inmediatamente la crecida del público. El fin de semana pasado tuvimos funciones a sala llena. Estas cosas más allá de quien tenga razón siempre repercuten en la cantidad de gente", dijo a El País uno de los boleteros del cine.
La cola que entraba a la segunda función era también un muestreo que daba cuenta de mucha variedad en el público, tanto en su condición social como en su edad. Muchos con el "pop acaramelado" se preparaban para presenciar la violencia social y física en la que viven miles de compatriotas.