Oscar Álvarez presentó su desfile de Alta Moda correspondiente a la temporada Otoño-Invierno 2003. El mismo tuvo lugar el 27 de mayo pasado, en el Radisson Victoria Plaza, sólo que esta vez cautivó con un programa más creativo, basado en una puesta del Arq. Carlos Arbeleche, que contó además con la participación especial de la Orquesta Sinfónica Nacional Infantil del Uruguay, dirigida por el Maestro Ariel Britos.
Fue un verdadero acontecimiento, capaz de renovarse y de sorprender, porque al planteamiento novedoso de la pasarela, las luces y la música, se agregó la feliz incorporación de un nombre como el de Carlos Boullosa, desde siempre consagrado a la excelencia en el vestir de hombres elegantes. Ello habilitó el trabajo del efectivo César García, director de una coreografía compartida por modelos de ambos sexos.
Blancas y radiantes. Vicky Sisniega y Mercedes Casaravilla abrieron el espectáculo con peinados y tocados de novia, complementando vestidos lánguidos y despojados, de claro sello Oscar Álvarez. Ataviadas en suaves sedas, encajes antiguos y tules, las modelos pusieron el toque romántico en su recorrido por los rincones del salón, entre las plateas literalmente colmadas de público.
Cerró el cuadro, un grupo de niñas vestidas en tonos suaves, algunas con casquitos estilo holandés, otras con gorritos de encaje y pasa-cintas o con sombrerito de paja francés, como para terminar con las tradicionales flores prendidas en el pelo.
En resumen, una pequeña muestra que pudo apreciarse por sí, que arrancó muchos plausos y también algunos suspiros.
Tocados 2003 Detalles que atraen
"Oscar Álvarez Mariages" impactó con ocho novias en pasarela, enfundadas en níveos diseños de clientas casadas en otras épocas, pero que al día de hoy mantienen su vigencia. El toque escenográfico estuvo dado al final, cuando Vicky Sisniega entró en escena y armó un rápido recogido sobre los cabellos de Natalie Kriz, ceñida en vestido realizado en red. Luego, Mercedes Casaravilla colocó con acierto, moderno tocado. En general, Vicky propuso peinados sencillos, con moños en nuca o arriba, y en trenzas, ya que para las bodas de esta temporada, insiste en el pelo levantado, en especial si los vestidos no dejan mucho al desnudo. Claro que al momento de la verdad, cada mujer tiene su estilo y hay que respetarlo.
En cuanto a los tocados, Mercedes Casaravilla afirma que este es un tiempo en el que se puede inventar, crear y combinar con audacia, elementos que en otro momento nadie hubiera pensado, como piel, plumas, piedras importantes, metal, casquitos tejidos, etc.