El instituto Prosana, que vendía preparados químicos con fines terapéuticos y que fuera suspendido por el Ministerio de Salud Pública en forma preventiva el jueves, está a cargo del profesor José Antonio Carreiras, conocido como el "yuyero de Cutcsa" porque trabajaba en esa empresa.
La Dirección de Salud clausuró Prosana, debido a que los contenidos de los productos que elabora no están especificados. Sin embargo desde el centro se informó a El País que Carreiras presentó una solicitud ante el ministerio con el objetivo de obtener el permiso para "la libre circulación de los productos allí fabricados". Dijeron también que el centro era atendido por un cuerpo de médicos y que la premisa para trabajar allí fue no cobrar, sino que cada paciente dé lo que puede por los preparados.
Sin embargo, se explicó que uno de los profesionales que cobró o aceptó donaciones particulares y fue despedido, presentó la denuncia ante la secretaría de Estado.
Además las fuentes señalaron que esta decisión de la cartera "no supone de ningún modo un enfrentamiento entre Carreiras y el MSP sino que se trata de ajustar algo que surgió en forma amateur para que sea profesional". Por último dijo que Carreiras atiende a más de 150.000 personas. El instituto, que funcionaba desde hace varios años, no tenía ninguna documentación que lo habilitara para la actividad farmacológica, por lo cual para el MSP viola toda la normativa vigente.