Arrecian críticas por fracaso en hallar armas químicas

| Un experto alemán de la ONU afirmó que las presuntas pruebas en contra de Saddam Hussein fueron "un gran bluff"

LONDRES y WASHINGTON | ANSA

Un informe del Pentágono aseguró en setiembre del año pasado que no había elementos que probaran la existencia de armas de destrucción masiva en Irak, se supo ayer en Washington.

La supuesta posesión por parte del gobierno de Saddam Hussein de esas armas, argumento central para la intervención militar angloestadounidense contra Irak hace dos meses, se afianza como desafío político para Washington y Londres a medida que pasan las semanas sin rastros de los tantas veces denunciados "peligrosos arsenales".

Paralelamente, se multiplicaron las declaraciones de ex inspectores de Naciones Unidas cuestionando afirmaciones de Washington y Londres para iniciar el ataque.

Ayer el jefe de inspectores Hans Blix declaró su decepción por la calidad de información de los servicios de inteligencia angloestadounidenses y reiteró que "no se halló nada" en Irak, mientras un técnico alemán que integró la misión de expertos afirmó que las presuntas pruebas en contra de Hussein fueron "un gran bluff".

FAROL. Peter Franck dijo al semanario alemán Der Spiegel que la documentación que en febrero presentó ante la ONU el secretario de Estado norteamericano, Colin Powell, "simplemente no era verdad".

Franck permaneció en Irak, buscando las supuestas armas, desde diciembre de 2002 hasta marzo de 2003.

El jueves el presidente estadounidense, George Bush, prometió en una arenga militar en una base en Qatar "revelar la verdad" sobre las armas, pero a la vez aumenta la presión de la prensa y la opinión pública.

En Washington se difundió que un informe de la Dirección de Inteligencia de Defensa, los servicios secretos del Pentágono, que advirtió en setiembre de 2002 que no había elementos que indicaran que Bagdad poseía armas de destrucción masiva.

La información fue suministrada por la CNN a través del acceso a un resumen del documento de inteligencia reservado.

En ese informe, la Dirección aclara que "no tiene ninguna información confiable acerca de si Irak está produciendo o almacenando armas químicas" ni indicaciones sobre eventuales instalaciones de plantas para producirlas.

Sin embargo, el secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, había declarado que estaba seguro de la existencia de esas armas en Irak, en base a "indicaciones de los servicios secretos" a las que había calificado de "particularmente sólidas".

RAZONES. La presunta existencia de armas prohibidas en Irak y la conjetura de que podían caer en manos de "terroristas islámicos" fueron las principales razones esgrimidas por Bush y su principal aliado, el premier británico Tony Blair, para atacar el territorio iraquí.

Blanco de fuertes críticas por su cerrada alianza con Bush, la prensa volvió a cuestionar la actuación de Blair al asegurar que un informe sobre las supuestas armas fue devuelto por Downing Street a los servicios de inteligencia británicos en seis oportunidades para que se le efectuaran cambios.

Fuentes del MI6 —la inteligencia británica— confirmaron que el gobierno envió seis veces de vuelta el borrador al Comité de Inteligencia y Seguridad.

La fuente aseguró además que Blair estuvo "vinculado en uno de esos procesos de análisis".

En un comunicado oficial entregado por un portavoz de Blair, el gobierno rechazó nuevamente haber puesto "algún tipo de presión" a los servicios de inteligencia.

Prosiguen ataques a las tropas

BAGDAD - Atacantes no identificados lanzaron el viernes granadas propulsadas por cohetes y dispararon armas de pequeño calibre contra una patrulla estadounidense cerca de una base aérea al oeste de Bagdad, dijeron fuentes militares.

En otro episodio, un ingeniero de la Armada estadounidense murió ayer y otros tres militares resultaron heridos en el puerto Al Kut, en el sur de Irak, por la explosión de un proyectil de artillería.

Varias docenas de soldados han sido muertos o heridos en emboscadas desde el final del conflicto, a medida que aumenta la crispación contra las tropas ocupantes.

La coalición norteamericano-británica había advertido el jueves que prohibirá todo tipo de incitación a la violencia contra sus tropas o entre grupos étnicos y religiosos, una medida que se aplicará incluso en las mezquitas.

"Esto se aplicará en todo el territorio iraquí. Respetamos los lugares de culto como las mezquitas (...). Pero si nos enteramos de que hay grupos que utilizan esos lugares religiosos para incitar a la violencia religiosa o étnica, nos veremos obligados a actuar", advirtió un portavoz.

Pese a la advertencia, ayer mismo el imán de una de las más grandes mezquitas de Bagdad llamó a sus fieles a una "guerra santa" contra los "opresores" estadounidenses.

Las medidas para evitar la incitación a la violencia afectarán también a los medios de comunicación iraquíes, y en particular a los diarios, cuyo número se multiplicó desde la caída del régimen de Saddam Hussein.

Las críticas contra la administración civil estadounidense en Irak serán autorizadas al igual que las convocatorias de protestas pacíficas.

SERIE. Los incidentes de ayer con las tropas estadounidenses fueron los últimos de una serie de ataques a lo largo de esta semana.

El jueves, desconocidos mataron a balazos a un soldado estadounidense e hirieron a cinco en la cercana población de Falluja, donde la ocupación de Estados Unidos ha causado fuerte resistencia.

Dos soldados que custodiaban un banco en el centro de Bagdad fueron heridos también el jueves cuando dos hombres les dispararon con pistolas. Los centinelas devolvieron el fuego y mataron a uno de los atacantes, en tanto el otro logró huir, dijo un comunicado difundido por el Comando Central de Estados Unidos.

El comando dijo que en un incidente separado, en la capital, un soldado hirió a cuatro civiles cuando se le disparó su ametralladora de manera accidental. Las víctimas fueron heridas en las piernas. AFP y AP

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar