La asignatura pendiente está casi a punto de ser salvada y, en caso de algunos países, con nota. La fiebre aftosa está herida de muerte, pero todavía tiene vida. Por eso, a partir de los logros alcanzados en Brasil, Argentina y Uruguay, "es esencial para el avance definitivo atacarla ahora en las áreas donde hay circulación de virus y en donde es endémica", aseguró el Dr. Raúl Casas Olascoaga, ex presidente del Centro Panamericano de Fiebre Aftosa y referente ineludible en la lucha sudamericana contra esta enfermedad.
En esas áreas endémicas "el virus está circulando en forma constante y es un peligro latente para los países limítrofes". La mejor arma para realizar el ataque final, es "una gran cobertura de vacuna de tipo oleoso (la que se utiliza ahora)", pero además, desde la óptica del Dr. Casas Olascoaga, la enfermedad debe ser atacada "con interdicción", es decir, "prohibiendo el movimiento de animales en cada uno de los episodios que pueden presentarse".
El experto insistió en que el trabajo se debe realizar "en una alianza para determinar el cese del endemismo y de la circulación de virus en la región. Cuando me refiero a la región, hablo de los países del Atlántico, incluidos los Mediterráneos como Paraguay y Bolivia, que constituyen una gran macro región, un gran ecosistema que está diferenciado del de los países del Pacífico, que no representan para nosotros el riesgo significativo".
FORTIFICADA. Recién luego de haber derrotado esas áreas, los países de la región podrían estar pensando en dejar de vacunar contra la fiebre aftosa. Para el Dr. Casas Olascoaga —el primer y único uruguayo homenajeado por la Organización Internacional de Sanidad Animal (OIE) con la medalla al mérito—, "la región está más fortificada sanitariamente que en 1994-95", cuando se dieron los grandes avances en la lucha contra la aftosa.
¿Por qué la ve más fortificada? precisamente porque actualmente "tiene una altísima cobertura de vacunación, salvo en puntos focales como por debajo del paralelo 42 (Patagonia argentina) que no se vacuna, porque tradicionalmente ha sido libre sin vacunación". También está el área de "Santa Catalina (Brasil) que desactivó la vacunación hace muchos años y tiene el mismo status sanitario".
Según él, el Estado de Santa Catalina, principal productor de cerdos dentro de Brasil, además de leche, "debe ser cuidado estrictamente, ya que cualquier ingreso de la enfermedad podría causar un episodio de significación".
VENTAJA. Pero hay otra enorme ventaja que también ayuda al fortalecimiento sanitario regional en lo que es la lucha contra esta enfermedad histórica de la ganadería rioplantense, "la gran inmunidad que dejó el virus de tipo A" y "la suerte de haber extinguido el virus de tipo C". Los tipos A, O y C han sido los que han causado tradicionalmente las infecciones en la región.
"Ahora podemos atacar el tipo O y el tipo A, que son los únicos que están presentes en algunos puntos de la región que antes había descripto", aseguró el Dr. Casas Olascoaga.