La negativa del parlamento vasco a disolver el grupo parlamentario Sozialista Abertzaleak (SA), nuevo nombre del partido nacionalista radical prohibido Batasuna, tal y como ordenaba el Tribunal Supremo español, constituye en palabras del ministro español de Justicia, José María Michavila, una "provocación".
Los nacionalistas moderados mayoritarios del Partido Nacionalista Vasco (PNV) y de Eusko Alkartasuna (EA), a los que se sumaron los radicales de SA, hicieron fracasar este viernes una moción del presidente del parlamento regional vasco, Juan María Atutxa, para disolver el grupo SA.
Michavila calificó esa decisión de "farsa grotesca" y de "desafío y provocación al estado de derecho".
"La ley se acabará imponiendo", declaró el ministro a Radio Nacional de España (RNE) y acusó al PNV de "unir sus fuerzas con (la organización armada separatista) ETA".
"Pondremos en marcha los mecanismos penales para que se exijan responsabilidades penales a quienes hoy deciden colaborar con los terroristas", agregó, precisando que "Batasuna es ilegal en toda España, en Estados Unidos y en todas las democracias de la Unión Europea".
Un portavoz del Partido Socialista Obrero Español (PSOE, principal partido de oposición), Juan Fernando López Aguilar, reclamó "responsabilidades políticas y, en su caso, penales" por la decisión del parlamento vasco.
En nombre del PNV, el diputado Joseba Egibar denunció un intento de hacer "doblegar la voluntad del parlamento" regional.
El grupo parlamentario de SA está compuesto por siete diputados independentistas elegidos en mayo de 2001 en las listas de Batasuna, brazo político de ETA prohibido a mediados de marzo por la justicia española debido a sus vínculos con la organización armada separatista. AFP