El ministro del Interior, Guillermo Stirling, aseguró hoy que Uruguay se mantiene hasta ahora al margen de la "industria del secuestro", modalidad delictiva que prolifera en Argentina, Brasil y, últimamente, en Paraguay.
Stirling, que se encuentra en Asunción para asistir a una reunión de ministros del área de seguridad del Mercosur, formado por esos países, más Bolivia y Chile como socios comerciales, señaló que los casos de secuestro "felizmente" no han prosperado en territorio uruguayo.
"Se nos han contagiado las barras bravas (hinchas violentos) y alguna insinuación de piqueteros (bloqueadores de ruta), pero por suerte esta modalidad de delitos no la tenemos y en los últimos años ha habido un solo secuestro importante", afirmó el ministro.
El ministro explicó que los índices delictivos han crecido en todo el mundo y que en América Latina en los últimos diez años han registrado un 40 por ciento de aumento, por lo que "no hay país de la región que no tenga problemas de seguridad".
Stirling, cuyo país asumirá la secretaría semestral del Mercosur tras la cumbre de jefes de Estado del próximo día 18 en Asunción, señaló que en el parlamento uruguayo está pendiente la aprobación de un proyecto de ley para crear la división de asuntos internos en la Policía.
Agregó que, al menos de Uruguay, los casos de robos callejeros y los asaltos violentos son los delitos que aumentan la sensación de inseguridad ciudadana, aunque precisó que, al menos en la capital del país, han decrecido ostensiblemente.
"Montevideo tiene una población de 1,4 millones y tenemos un promedio diario de alrededor de 15 rapiñas por día, lo que en términos internacionales es bajo", señaló, al explicar que sí hay altos índices de robos de casas y de automóviles.
EFE