Acuerdo entre gobierno y maestros en huelga reduce tensión social en Perú

La explosiva situación social que predominaba en Perú en las últimas semanas entró en fase de desactivación este jueves, tras un acuerdo entre el gobierno y el poderoso sindicato magisterial que abre las puertas al levantamiento del estado de emergencia.

Los dirigentes magisteriales, el primer ministro Luis Solari, el titular de Educación, Gerardo Ayzanoa, y el obispo católico Luis Bambarén -quien fue llamado como mediador del conflicto- firmaron la noche del miércoles un acta que permite vislumbrar el fin de la huelga que se inició hace más de tres semanas.

Luego del acuerdo la dirigencia del Sindicato Unitario de Trabajadores de la Educación (Sutep) tendrá que decidir el sábado el levantamiento de la paralización en una asamblea general de sus bases.

De llegar a su fin se allanaría el camino para suprimir el estado de emergencia, que se instauró la semana pasada por un mes, en una controversial decisión del presidente Alejandro Toledo con el fin de controlar una ola de huelgas que desembocó en acciones de violencia.

"Ahora la pelota está en la cancha del Sutep", dijo el ministro Ayzanoa, al subrayar la necesidad de que las actividades en los colegios estatales se reanuden el lunes para no seguir perjudicando a ocho millones de escolares.

Ayzanoa precisó que no debe confundirse permisividad con debilidad del gobierno y sostuvo que en el caso extremo de no ponerse fin al paro indefinido, se aplicaría el reglamento que implica sanciones y no pago de días sin laborar.

Nílver López, líder de los maestros, anticipó el levantamiento de la huelga, puntualizando que "lo que hemos conseguido va a influir favorablemente en dar un desenlace exitoso a este movimiento huelguístico", aunque admitió que la "decisión soberana" surgirá de la asamblea del sábado.

"Se impone en esta etapa luchar sin sobrepasarse, valorando el respaldo y reconocimiento de los estudiantes, de los padres de familia y de la opinión pública; es todo lo que hemos logrado en el Ejecutivo, quedan algunos puntos pendientes en el Congreso", dijo el dirigente a la emisora limeña RPP.

El dirigente tendrá que hacer frente en la asamblea magisterial a sectores radicalizados de docentes que consideran que no se han cumplido las expectativas de los maestros. Algunos de estos grupos salieron a las calles a mostrar su disconformidad en Huancayo (centro) y Chiclayo (norte).

López integra el Partido Comunista del Perú, conocido como Patria Roja, organización de tendencia maoísta que domina el gremio magisterial pero que mantiene pugnas con un sector independiente y con otra facción denominada ´Pukallacta´, minoritaria y a la que se acusa de tener simpatías con la organización maoísta armada Sendero Luminoso.

El obispo Bambarén, cuyo papel fue clave en la firma del acta entre gobierno y Sutep, estimó que ya no hay razón para que prosiga la huelga e invocó a López a "celebrar la firma del acta para que se reanuden las clases escolares el lunes".

López dijo que el aumento otorgado de 100 soles mensuales (28 dólares) es insuficiente, pero hizo notar que el reclamo de los maestros no sólo es económico y que el acta firmada recoge 40 puntos con reivindicaciones sociales, profesionales y de condiciones de trabajo.

El primer ministro Solari precisó que al acuerdo firmado se agregó una cláusula por la cual los firmantes "expresan su conformidad con el texto anunciado y declaran su compromiso de vigencia apenas el Sutep dé por terminado la huelga". AFP

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