El brasileño Joao Arcanjo Ribero, acusado en Mato Grosso de ser uno de los cabecillas del crimen organizado, se negó este jueves a responder a las 120 preguntas que le formularon jueces y fiscales de su país que se trasladaron especialmente a Uruguay con el fin de interrogarlo, informó la prensa.
La misma conducta fue asumida por su esposa, Silvia Shirata, que también permaneció en absoluto silencio mientras se practicaba la indagatoria judicial.
Los abogados del matrimonio alegaron la inocencia de sus defendidos.
Arcanjo Ribeiro, conocido como "El Comendador", fue detenido en abril en una lujosa casa del residencial barrio Carrasco de Montevideo, junto a su señora y su guardaespaldas Antonio Carlos Aldair. En el procedimiento también fueron detenidos dos uruguayos.
Los tres brasileños permanecen detenidos preventivamente por el uso de documentos falsos y están a la espera de que se decida un pedido de extradición cursado por la justicia brasileña.
Por el momento no se anunció si se van a efectuar nuevos interrogatorios en los próximos días.
La instancia de hoy fue supervisada por el juez uruguayo que está a cargo de la causa.
Los abogados brasileños de la pareja manifestaron que sus defendidos habían llegado a Uruguay a visitar a unos amigos.
En el momento de la detención, el director de la Policía Federal de Brasil, Paulo Lacerda, dijo que Arcanjo Ribeiro tiene cinco órdenes de detención expedidas por la justicia de Mato Grosso.
Entre los delitos que se e imputan figuran el lavado de dinero, conformación de bandas de delincuentes y asesinos, fraude y contrabando de armas y drogas.
El brasileño, que maneja un poderoso grupo empresarial, fue definido por Lacerda como "uno de los cabecillas del crimen organizado de Brasil" su captura había sido solicitada por Interpol (Policía Internacional).
Según las leyes uruguayas, los extranjeros detenidos y sobre los que se cursa un pedido de extradición, primero deben purgar las penas por los delitos cometidos en este país, en este caso el uso de documentos adulterados.
Arcanjo Ribero dirige el grupo JAR, que coincide con sus iniciales y que reúne a empresas legales con intereses en las más diversas áreas y negocios en Estados Unidos y Alemania, además de Brasil. AP