La Comisión de Constitución y Justicia de la Cámara de Diputados brasileña aprobó este jueves por 44 votos a favor y 13 en contra la constitucionalidad del proyecto de reformar el sistema de pensiones presentado por el presidente Luiz Inacio Lula da Silva el pasado abril.
El proyecto pasa ahora a la Comisión Especial de la Cámara, donde los diputados podrán presentar enmiendas al texto presentado por el gobierno de Lula, que pretende unificar el sistema de pensiones del sector público y privado, y suprimir numerosos privilegios que disfrutan los funcionarios.
El gobierno quiere aumentar la edad mínima para la jubilación en siete años y establecer un techo máximo de 828 dólares para las pensiones tanto del sector público como del privado.
Pero el punto más polémico es el cobro de una alícuota del 11% a los jubilados públicos con pensiones superiores a los 370 dólares.
Este último punto ha puesto en pie de guerra al ala radical del gubernamental Partido de los Trabajadores (PT), y la oposición amenaza con no votarlo.
Una vez que se apruebe la reforma, los jubilados dejarán de percibir su pensión equivalente al salario íntegro para ganar el 70%, y se creará un fondo de pensiones complementario para los futuros funcionarios.
La reforma del sistema de pensiones pretende reducir el déficit en este rubro, que este año va a rondar los 18.300 millones de dólares.
El pasado 29 de mayo, la misma comisión también dio un parecer favorable sobre la constitucionalidad del proyecto de reforma tributaria, que es otra de las prioridades del gobierno de Lula. AFP