"Voy a donde me manden, soy un profesional"

SILVIA PEREZ

Gonzalo Sorondo está en Montevideo desde el martes pasado. Llegó junto a su esposa Rossina y a su pequeña hija Carolina, de casi dos años. Uruguay es la primera escala en sus vacaciones, y aprovecharán para acompañar a Fabián Carini y su pareja Virginia en su boda la semana que viene. Luego, los Sorondo viajarán a Cancún. Gonzalo debe volver a Milán el 16 de julio, aunque no se descarta que puedan llamarlo antes, dependerá de su futuro.

Se enteró de que se manejaba su nombre como posible refuerzo para Nacional, en caso de que se fuera Lembo, por El País. "Me llamó mi cuñada y me dijo: ‘¿viste lo que dice El País?’. Entonces fui y lo compré".

—¿Y, hay posibilidades?

—Creo que no. Como tengo un par de oportunidades allá, es difícil. Pero tampoco lo descarto.

—¿Te gustaría?

—A mí me gustaría, pero voy donde me manden, porque soy profesional.

—¿Y cómo fueron estos dos años en el Inter?

—Al principio bien porque tuve la oportunidad de jugar, pero después, el segundo año, todo cambió. Enseguida me di cuenta que habían traído jugadores nuevos y de selección, y que iba a ser difícil para mí. En ese momento, Mario López, el ayudante de Cúper, me dijo que si me quedaba iba a ser uno más, que iba a recibir el mismo trato, pero que iban a jugar los otros. Les trajeron jugadores sin consultarlos y eran dos o tres defensas.

—Y no jugaste más.

—No, oficialmente no jugué en todo el año. Y estuve una sola vez convocado para el banco, en el partido frente a Brescia. En realidad el que tomé la decisión de quedarme fui yo, porque cuando el ayudante me habló había varios equipos interesados en mí, seis o siete. De Italia, de España y de Holanda, pero yo preferí quedarme. No quise arriesgarme. Me dije: yo me quedo y la peleo acá.

—A la luz de los hechos, ¿estás arrepentido?

—No, porque más allá de jugar o no, estás en uno de los clubes más importantes del mundo. Y no es conformismo, no estaba nada contento, pero no me arrepiento.

—De todos modos debe haber sido una etapa muy dura, ¿no?

—Sí, yo juego al fútbol desde los 5 años y no poder hacerlo es muy feo. Más estando afuera, porque estás lejos de todo. Acá, vos tenés un problema y en cinco minutos encontrás a un amigo o recurrís a tu familia, allá, eso no pasa. Y menos mal que estaba con el "Chino" (Recoba) y antes con el "Tony" (Pacheco). Nosotros vivimos en Como y allí también está Daniel Fonseca, si no, hubiese sido mucho peor. Cuando no te va tan bien hay una cantidad de cosas que te pasan a nivel personal, que no son nada lindas. De todos modos, aunque la pasé mal, tampoco me morí. Y me sirvió para darme cuenta de la gente que sirve de verdad. Hay muchos que cuando te va bien te llaman todo el tiempo, pero si te va mal ni se acuerdan.

—¿A quién te referís?

—A gente, y yo necesito estar bien con la gente. En Italia todo es muy duro, si te va bien te lo reconocen, pero si no te dicen: "¡andate!, ¡te quiere tal cuadro, andate!", y eso es feo. Si te va bien te atomizan, y si al otro día te va mal, te matan. A mí me criticaban porque no jugaba, me querían mandar de vuelta, y después que me vieron en el Mundial, empezaron a preguntarse por qué no jugaba.

—Y en ese sentido, ¿no te convendría quedarte unos meses jugando en Uruguay y aprovechar para rodearte de tus afectos y recargar las baterías?

—No sé... volver a Uruguay, como está todo, es bravo. Capaz que te va bien y la rompés, pero te puede ir regular o mal y de repente no salís más.

—Pero seguís siendo jugador del Inter, y tenés contrato hasta el 2006, tenés que volver a irte.

—No sé, mirá lo que le pasó al "Gallego" (Rivas) y era jugador del Inter.

—Entonces, ¿cuál es tu futuro? ¿Volvés a quedarte en el Inter, o te vas?

—Ahora se está hablando del Siena y también habría una posibilidad en un equipo de Ingalterra. A mí me encanta el fútbol inglés por sus características, y me gustaría ir, pero hay que esperar. Tengo que presentarme en el Inter el 16 de julio, pero si surge algo, puede que me llamen antes. Además, también depende de Cúper, porque si se queda ya sé que no voy a jugar, en cambio con un técnico nuevo arrancamos todos de cero.

—Recién tenés 23 años y hace dos que te fuiste, ¿crees que estabas preparado para irte al fútbol italiano, o hubiese sido mejor esperar un poco, sobre todo teniendo en cuenta el tiempo que hace que no jugás?

—En el momento no lo pensás, nadie lo puede pensar. Le estoy muy agradecido a "Paco" por haberme llevado a Italia, pero reconozco que capaz que se haría más fácil si vas a un equipo chico, con menos responsablidad, donde no haya 80.000 personas en todos los partidos.

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