Razones de seguridad, manejo de información privilegiada y el contacto con peligrosos delincuentes internacionales fueron las razones del traslado del ex fiscal Carlos García Altolaguirre.
"Este tipo de detenido, por la propia actividad que ha tenido y la familiarización con reclusos especiales, puede convertirse en un factor de influencia negativa", explicó el ministro del Interior, Guillermo Stirling al ser consultado sobre las razones del realojamiento. Stirling agregó que la "influencia" del ex fiscal penal se hacía sentir "sobre todo en situaciones judicialmente no terminadas".
García Altolaguirre se hallaba alojado en Cárcel Central, donde entre otros reclusos especiales se encuentran José, Jorge y Dante Peirano, el extraditable egipcio El Said Hassan Mohamed Ali Mokhles y el brasileño Joao Arcanjo Ribeiro que aguarda su extradición una vez concluyan las actuaciones judiciales.
El traslado del ex fiscal se resolvió luego que los policías a cargo de la custodia de la cárcel obtuvieron información acerca de contactos de García Altolaguirre con delincuentes allí alojados. De acuerdo con esta información, confirmada ayer por fuentes policiales, el ex fiscal habría "asesorado" a alguno de estos procesados y ello evidenció el peligro que podría representar su presencia en el centro de reclusión de la Jefatura.
Garíca Altolaguirre permanece ahora recluído en dependencias de la Guardia de Coraceros, sobre la avenida José Pedro Varela, con el mismo régimen disciplinario y de visitas que tenía en Cárcel Central.
Cabe recordar que, también por razones de seguridad aunque en este caso personal del detenido, el ex asistente de García Altolaguirre, Pablo Milano, fue realojado en las dependencias de la Guardia de Granaderos, el otro cuerpo del Regimiento de Guardia Republicana.