El gobierno del presidente Alejandro Toledo buscará una "aproximación inmediata" con los sectores gremiales y sindicales que hoy se manifestaron masivamente en Lima y en gran parte del territorio peruano para protestar contra la política económica y social.
Fuentes gubernamentales informaron a ANSA que el presidente Toledo dispuso la "inmediata" revisión de los petitorios de muchos sectores en conflicto debido a demandas insatisfechas, en particular el negado aumento salarial.
Se indicó que la primera respuesta a la aproximación podría ser el levantamiento de la huelga nacional de 280.000 maestros, quienes habrían logrado satisfacer gran parte de sus principales demandas.
Una de las primeras medidas a atender, dijo la fuente, será el magisterio nacional que desde el pasado 12 de mayo realiza una huelga nacional indefinida y que fue el detonante de una de las peores crisis política que afronta Toledo desde que asumió el poder en julio del 2001.
Los asesores y consejeros presidenciales parecían coincidir en "recomendar" al presidente a que atienda las demandas y de implementar algunos "gestos" políticos de que el gobierno va a cambiar la actual estructura salarial en busca de mejores niveles de equidad.
Uno de los consejeros presidenciales en asuntos de política, que pidió no ser identificado, comentó que la movilización de protesta es un "importante signo de alerta sobre el embalse de demandas" en grandes sectores de la población.
El gobierno, dijo el consejero, "no pretende limitar los derechos de los ciudadanos".
Explicó que el gobierno busca evitar enfrentamientos y estallidos que "podrían ser capitalizados" por grupos permanentes de la guerrilla maoísta Sendero Luminoso.
Por lo pronto ANSA pudo verificar una orden de comando de las Fuerzas Armadas y de la Policía Nacional en la que se instruyó a los soldados y policías a no hacer uso de elementos represivos durante la marcha pacífica realizada por los gremios en conflicto con el gobierno de Toledo. ANSA