BUENOS AIRES | AP y EFE
A una semana de haber asumido el gobierno, y después de haber realizado la mayor depuración en los mandos militares desde la restauración democrática, el presidente Néstor Kirchner se dispone a efectuar una reorganización semejante en la Policía Federal, confirmaron fuentes oficiales.
Por lo menos nueve de los diez comisarios generales en actitividad de la Policía Federal Argentina pasarán a retiro si Kirchner da su aval a uno de los planes de trabajo que le elevó su ministro de Justicia, Gustavo Béliz.
También se revisarían uno por uno los legajos de los 53 jefes de las comisarías porteñas, y no se descarta que se produzcan más movimientos.
"El recambio en las fuerzas de seguridad busca jefes que compartan el proyecto de país de Kirchner y se debe a la necesidad de un cambio generacional", declaró el ministro del Interior Alberto Fernández a radioemisoras locales.
En medios gubernamentales se informó que los cambios, que se darían a conocer esta semana, comprenderán al jefe de la policía federal, comisario general Roberto Giacomino, y a por lo menos nueve de los 10 oficiales superiores de esa fuerza de seguridad.
Horacio Verbitsky, presidente del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), la más activa organización defensora de los derechos humanos, confirmó a la AP que el gobierno de Kirchner les proporcionó en consulta los nombres de los policías que reemplazarán a los que sean retirados. El propósito es determinar si alguno de ellos tiene antecedentes como violador de derechos humanos durante la pasada dictadura militar o como comprometido en actividades ilícitas.
Verbitsky dijo también que esa clase de consultas ya habían sido hechas al CELS por anteriores gobiernos, a partir de 1999.
Noberto Quantín, nuevo secretario de seguridad del gobierno, explicó al diario "La Nación" que "creo que hay que hacer auditorías. No es posible que dé lo mismo que en una comisaría se roben 50 autos por semana, y en otra 30 ó 20. Y que todo se transforme en una estadística que nadie controle. Vamos a hacer un sistema de premios y castigos. Va a haber una exigencia muy fuerte de eficacia y de honestidad".
Además de depurar a la Policía, sobre la que llueven frecuentes denuncias de corrupción, el gobierno se propone combatir el auge de la violencia delictiva. Este año 19 policías federales han sido asesinados en esta capital.
La Policía Federal ha estado acosada durante más de un año por un ola de robos y secuestros.
Dentro de su prometida política de cambio, Kirchner, que asumió la presidencia del país con apenas el 22 por ciento de los votos del electorado, relevó el pasado miércoles a los jefes del alto mando militar, en una deliberada demostración de autoridad ante los militares y el resto de la sociedad.