EVIAN, Francia | ANSA y AP
La cumbre del G8 se abrió en el balneario francés de Evian con especial atención a Africa y a la ayuda al Tercer Mundo, con un "diálogo extendido" a 11 países emergentes, entre ellos México y Brasil, representados en los mandatarios Vicente Fox y Luiz Inacio Lula Da Silva.
El presidente francés Jacques Chirac advirtió que "Africa está a la deriva" e hizo lo posible para unir a los líderes de las otras seis mayores potencias industriales y a Rusia para salvar al "continente olvidado".
La necesidad de salvar a ese continente lo establecen claramente algunos datos: en esa parte del mundo el 50 por ciento de la gente vive con menos de un dólar diario, la esperanza de vida es de 54 años y, en las personas de más de 15 años, el analfabetismo alcanza al 59 por ciento.
Con el objetivo de terminar con la pobreza en Africa de aquí al 2015, Chirac invitó a Evian para el primer día de la cumbre del G8 a cinco presidentes representativos de aquel continente Olusegun Obasanjo (Nigeria), Thabo Mbeki (Sudáfrica), Abdoulaye Wade (Senegal), Abdelaziz Buteflika (Argelia) y Hosni Mubarak (Egipto).
Antes los había integrado en un "diálogo ampliado" con otros seis dirigentes de importantes países emergentes —China, India, México, Brasil, Arabia Saudita y Malasia.
HITO. Luiz Inácio Lula da Silva, un ex líder sindical más acostumbrado a protestar contra este tipo de reuniones que a pronunciar discursos en ellas, calificó la cumbre ampliada del G-8, como un nuevo e importante precedente.
"Creo que esta cumbre puede representar un hito en términos de la construcción de un nuevo tipo de relación entre los países ricos y los que están en desarrollo", comentó a la prensa.
Los gobernantes que representan a la mayor parte de los pobres de la cumbre pidieron a las naciones poderosas del Grupo de los Ocho que hagan más para combatir la pobreza, el hambre y la enfermedad.
Sin embargo, Lula dijo que los países en desarrollo también saben que deben trabajar entre ellos para solucionar sus problemas, y no apoyarse solamente en la ayuda de las naciones ricas.
"Nos vamos de esta reunión con la conciencia de que los países en desarrollo necesitamos fortalecer los lazos entre nosotros, en lugar de sólo pensar que las naciones ricas tienen que trabajar para nosotros y culparlas a ellas", agregó.
En el almuerzo de trabajo, Lula propuso crear un fondo global para combatir el hambre cobrando impuestos a las exportaciones de armas. Chirac dijo a la prensa que un impuesto así podría justificarse y debería ser estudiado.
PROTESTAS. Miles de manifestantes se enfrentaron mientras tanto con la policía cerca de la cumbre del G8, bloquearon carreteras y puentes e incendiaron barricadas mientras las fuerzas de seguridad les lanzaban gases lacrimógenos y disparaban balas de goma.
La ciudad francesa de Evian tenía ayer el aspecto de una ciudad sitiada, protegida por helicópteros, aviones radar Awacs, aviones espía Hunter y cazas Mirage.
Las protestas se llevaron a cabo en Suiza, del otro lado de la frontera.
Un grupo de manifestantes encapuchados o enmascarados lanzaron piedras contra la policía y un hotel, y saquearon una estación de venta de combustibles y un supermercado.
Paz fría
Un frío apretón de manos signó el paso hacia el deshielo entre Francia y Estados Unidos. Resultó evidente para todos que el encuentro de Bush con Chirac fue mucho más gélido que el trato dispensado por el presidente de EE.UU. a su colega ruso, Vladimir Putin, en San Petersburgo.
Activistascayeron de un puente
GINEBRA La policía de Lausanne admitió haber cortado la cuerda en la que estaban suspendidos dos activistas antiglobalización, sobre un puente de la autopista Ginebra-Lausanne, informó un portavoz policial.
Según la reconstrucción de los hechos que brindó la policía, un grupo de una decena de activistas ocupó ayer un puente sobre el río Aubonne y para bloquear la circulación, una mujer y un hombre tendieron una cuerda sobre el mismo.
Atados a la cuerda, uno de una parte y otro del extremo opuesto, ambos estaban suspendidos en el vacío.
Poco después, un policía que llegó al lugar y que no se dio cuenta de la presencia de los activistas atados, cortó la cuerda con un cuchillo para permitir el paso de los vehículos policiales.
El corte de la cuerda causó la caída de unos 20 metros del hombre, un británico, en las aguas del Aubonne. La rápida intervención de los activistas presentes, evitó que la mujer también cayera al agua. ANSA