Bush inicia una compleja gira por Europa y Oriente Medio

| Polonia, Rusia, Francia, Jordania y Egipto jalonan un viaje que incluirá una reunión con los primeros ministros israelí y palestino

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AP

WASHINGTON |

"EL PAIS" DE MADRID y agencias

Por mucho que el presidente de Estados Unidos, George W. Bush, insista en que el viaje a Europa es para hablar de "paz, prosperidad y libertad", la agenda de contactos convierte el itinerario en un via crucis diplomático que puede culminar con amistades recuperadas o con rencores más profundos. Primero, Bush debe reunirse con mandatarios de la "vieja Europa" que cometieron la osadía de llevarle la contraria; después, el presidente de Estados Unidos se ve obligado a ejercer un papel que siempre le pareció demasiado fatigoso: el de mediador en Oriente Medio.

Bush arrancó ayer en Polonia la gira más compleja de su mandato. La sureña ciudad polaca de Cracovia fue la primera escala de una gira de toda la semana que llevará a Bush a Rusia, donde asistirá al aniversario 300 de la ciudad de San Petersburgo, y también a la localidad francesa de Evian, para participar en la reunión cumbre anual de las siete naciones más industrializadas del mundo y Rusia.

Sin embargo, Bush recortará su estancia en Francia para hacer su primera visita al Oriente Medio, en busca de promover un acuerdo de paz entre israelíes y palestinos, y que contempla a dos Estados, Israel y Palestina, viviendo juntos y en paz.

Bush escogió Polonia como primera estación porque ese país contribuyó a la guerra contra Irak y porque tiene el simbolismo añadido de ser una especie de reconocimiento público al valor de lo que su jefe del Pentágono, Donald Rumsfeld, definió como la "nueva Europa".

"¡VIVA FRANCIA!". Europa es un lugar incómodo para Bush, a quien le cuesta entender que pueda haber tantos países en un espacio tan apretado.

Bush y su equipo, incluido Colin Powell, nunca han escondido el resentimiento hacia los líderes de la "vieja Europa" que se opusieron a la guerra contra Irak. Tal era la ojeriza hacia algunos de esos políticos que Bush ha llegado a anunciar que uno de ellos en particular, el presidente francés Jacques Chirac, no va a ser nunca invitado a su rancho de Texas. Aunque para Chirac eso quizás no es un castigo sino un alivio.

Sin embargo, una corriente de cordura parece haber desafilado el enfrentamiento y hace pensar que Bush pisará suelo galo con un talante conciliador. En una entrevista con varios medios de ese país, Bush vitoreó en francés: "¡Vive la France!" y declaró: "Espero trabajar junto a Francia para lograr objetivos comunes".

Sin embargo, el mandatario admitió que "hay un sentimiento de frustración y desilusión entre los estadounidenses con la decisión francesa" de oponerse al uso de la fuerza contra Saddam Hussein.

El encuentro con Chirac, será el primero desde el conflicto entre los dos países por la amenaza de veto a una resolución del Consejo de la ONU sobre Irak.

MENTALIDAD RUSA. La Casa Blanca asegura que los contactos de Bush con Vladimir Putin, Gerhard Schoeder o Jacques Chirac servirán para impulsar una agenda que pretende reforzar la lucha contra el sida, el hambre y la pobreza.

En entrevistas previas a su viaje a Moscú, Bush rememoró sus encuentros con el presidente Putin y dijo que "Rusia es un país fantástico, con una gran Historia, y creo que ahora comprendo mejor la mentalidad rusa".

El líder norteamericano citó la reunión que mantuvo con Putin en su rancho de Texas en noviembre del 2001 y repitió su famosa frase de que le tuvo confianza al líder ruso tras "mirarle a los ojos", departir con él sobre los valores familiares y comprender que es "muy humano".

CUMBRES. De Evián, Bush marchará hacia Oriente Medio. Allí le espera otro conflicto político al que se ha visto arrastrado por los acontecimientos de los últimos años.

En la campaña electoral, Bush criticó la excesiva implicación de Bill Clinton en el proceso de paz, pero asume ahora ese papel con ímpetu sobrevenido.

En una entrevista publicada ayer por los diarios Gazeta Wyborsza (Varsovia), Moskovsky Komsomolets (Moscú), Al Ahram (El Cairo), Al Hayat (Londres) y Le Figaro (París), Bush respondió a una pregunta de los periodistas: "Puedo presionar a Ariel Sharon. Claro que puedo. Si tuviera miedo de tomar decisiones fundamentales, no realizaría este viaje".

Una cumbre reunirá el martes en Charm El Cheij (Egipto) a Bush y a varios estadistas árabes, y una segunda cumbre se celebrará el miércoles en Aqaba (Jordania) con Bush y los primeros ministros israelí y palestino, Ariel Sharon y Abu Mazen.

Polémicas declaraciones

Los detractores europeos de la guerra contra Irak se mostraron sorprendidos ante las declaraciones de un importante funcionario de Estados Unidos que restó importancia a la existencia de armas de destrucción masiva en Irak como una razón para justificar el conflicto.

En una entrevista que se publicará en la revista Vanity Fair, el subsecretario de Defensa estadounidense Paul Wolfowitz citó "razones burocráticas" para haberse concentrado en el presunto arsenal de Saddam Hussein y dijo que una de las razones de la guerra era darle a Washington una excusa para retirar sus fuerzas de Arabia Saudita.

"Por razones burocráticas tuvimos que llegar a un acuerdo sobre el motivo a adoptar —las armas de destrucción masiva— porque era la única razón en que todos pudimos coincidir", indicó Wolfowitz, según la publicación.

Agregó que una razón para ir a la guerra contra Irak que "pasó casi desapercibida pero era importante", era la necesidad de mantener las fuerzas estadounidenses en Arabia Saudita mientras que Saddam permaneciera en el poder.

Esas fuerzas fueron enviadas a Arabia Saudita para proteger al reino de Saddam, pero su presencia en el país enfurecía a los musulmanes radicales, incluso a Osama bin Laden.

A las dos semanas de la caída de Bagdad, Estados Unidos anunció que retiraba más de 5.000 soldados de Arabia Saudita y establecería su principal centro regional de mando en Qatar.

Sin embargo, esos objetivos no fueron explicados públicamente mientras Estados Unidos buscaba respaldo internacional para la guerra. Por el contrario, el gobierno de George W. Bush se concentró en la negativa de Saddam en cumplir con las resoluciones de las Naciones Unidas de destruir las armas químicas, biológicas y atómicas que presuntamente tenía.

Sin embargo, la imposibilidad de que encontrar tales armas ha provocado dudas en Europa y en el resto del mundo sobre si Irak represen- taba una amenaza para la seguri-dad global. AP

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