Hollywood y varias generaciones de tropas estadounidenses saludaron el jueves al legendario comediante Bob Hope en su cumpleaños número 100. En el corazón de Hollywood —un pueblo rural cuando Hope llegó al mundo en Gran Bretaña, el 29 de mayo de 1903—cerca de cien admiradores, familiares y ex colegas rindieron tributo al jefe de la risa. Después de proclarmarlo como ciudadano del siglo el mes pasado, Tinseltown cambió el nombre de la mítica intersección entre el boulevard Hollywood y la calle Vine, que fue rebautizada como Plaza Bob Hope, mientras cuatro aviones de la época de la segunda guerra mundial rugían en el cielo, en homenaje al artista.
Tres de los hijos de Hope —Linda, Tony y Kelly— algunos de sus nietos y varios colegas del mundo del espectáculo, como la ex estrella infantil Mickey Rooney participaron de la ceremonia, mientras una banda de los infantes de marina estadounidenses tocaba el "Feliz cumpleaños".
"Espero que cuando la gente pase por esta intersección recuerde un chiste o historia favorita de Bob Hope. Tómense un momento para reírse y ayudarnos a convertir a esta en la esquina más feliz del mundo", dijo el alcalde honorario de Hollywood, Johnny Grant.
Pero Hope —quien está casi ciego y sordo y que no ha aparecido en público en tres años— estaba demasiado débil como para participar de la ceremonia y pasó el día en su casa, mientras su esposa que lo ha acompañado durante 69 años, Dolores, de 94 años, sí estaba presente. Su familia planeaba realizar una pequeña fiesta para amigos y ex colegas, seguida de una cena familiar íntima que incluya sus platos favoritos: cordero, papas asadas y tarta de limón.
El comediante, actor, bailarín y cantante nació en el seno de una familia pobre de un suburbio de Londres, pero se convirtió en uno de los íconos más duraderos de Estados Unidos, país al que emigró con cuatro años. Convertido en una institución en Estados Unidos, Hope vio comenzar su éxito en 1940, junto a Bing Crosby y Dorothy Lamour, con Camino a Singapur, película que inició una de las series más exitosas de la historia del cine cómico.
Durante 70 años, Hope arrancó carcajadas a tres generaciones con filmes como El castillo maldito, Apunten...fuego!, El caradura, Tronado y destronado y Mi espía favorita. Pero para muchos estadounidenses Hope es sobre todo conocido por su incondicional apoyo a la tropas norteamericanas desplegadas en todos los rincones del mundo, a las que visitó desde la Segunda Guerra Mundial hasta la Guerra del Golfo, pasando por Corea y Vietnam.
Cuando un amigo le preguntó por qué no se retiraba y pasaba su tiempo pescando, simplemente replicó: "porque los pescados no aplauden". Desde que comenzó su metórica carrera, Hope ha recibido más de 2.000 galardones, lo que lo llevó a figurar en el libro de los Récord Guinness como el comediante más premiado de la historia. AFP