Turín | EFE. El defensa uruguayo Paolo Montero, del Juventus de Turín, ha considerado la final de la Liga de Campeones que enfrentará, el próximo miércoles, a su equipo contra el Milán, en Manchester, que puede ser su última ocasión para obtener dicho título.
"Ser presente en esta final, para mí como representante de un pequeño país como es Uruguay, es un gran honor. Ha sido un gran honor jugar tantos años en uno de los equipos más fuertes del mundo. Pero el sueño se realizará si alzaremos la Copa, de otra forma no", dijo Montero.
El internacional uruguayo consideró "difícil" el triunfo del Juventus, pero afirmó: "Somos optimistas. Será una lotería, donde contará mucho la fortuna. No es un misterio que el Juventus es fuerte, pero nosotros, sin (Pavel) Nedved, que tiene una gran calidad, somos también un grupo fortísimo".
"Pero deberemos jugar sin ansia. No sé si tendremos otras ocasiones para estar en una final, por ello deseo el triunfo este miércoles. No importa que sea feo o bello el partido, basta que ganemos", añadió.
Montero considera que el fútbol italiano es fuerte. "Nosotros (el Juventus), ganando al Real Madrid, hemos demostrado ser los más fuertes".
Marcello Lippi, entrenador del Juventus, no ha dudado en indicar que está de acuerdo "con quien dice que el Milán es el favorito".
"Para nosotros, el partido de este sábado contra el Chievo Verona es un test importante, pues deseo ir a Manchester con 18 jugadores en plena eficacia, no me bastan once", apuntó.
Lippi dijo tener ya en mente el once que saltará inicialmente en Manchester, pero que se la dirá a sus jugadores "sólo poco antes de saltar al campo el miércoles".
"Cada uno prepara los partidos según la situación de los partidos que debe afrontar. Yo estoy contento con la actual ya que en las dos precedentes finales, en Munich y Amsterdam, tres días antes debíamos jugar aún por el ´scudetto´. Tener ahora trece días para preparar un partido no es una ventaja, simplemente es positivo y basta", añadió.
Lippi ha vivido ya tres finales de la Liga de Campeones con el Juventus de Turín, con una ganada y dos perdidas: "Perder tres sería demasiado. Sabemos que existe un gran equilibrio y que contará la fortuna".
De la ausencia por amonestaciones del checo Pavel Nedved, dijo: "Tengo dos o tres soluciones a disposición, pues también los partidos inician de una forma, siguen de otra y terminan de otra distinta, Tengo bien claro en la cabeza qué hacer".
"Los entrenadores, en encuentros como es una final europea, no son lo más importante. En mi carrera he aprendido que en estas vísperas no se necesita motivar a los jugadores que ya siente mucho el encuentro", comenta Lippi.