Se estrena hoy en Cinemateca 18 Antwone Fisher, el film que marca el debut como director de Denzel Washington. Pero esta no es la única singularidad de esta película que está basada en un hecho real, escrita por un primerizo y protagonizada por un novato. Pero pese a las pocas credenciales, la película ha sido abundantemente elogiada.
Antowne Fisher es el resultado de una curiosa retroalimentación entre la ficción y la realidad. No por casualidad el film lleva el nombre de su mismísimo guionista: Antwone Fisher. Hasta hace poco el único contacto que Fisher tenía con la industria cinematográfica era que trabaja como guardia de seguridad en los Estudios Sony Pictures en Los Angeles, un puesto que había conseguido luego de haber estado 11 años al servicio de la Marina de los Estados Unidos y otros tres como oficial de una penitenciaria federal. A los dos meses de estar trabajando, Fisher solicita al supervisor de los Estudios Sony que le otorgue unos días de licencia: acababa de dar con el paradero de algunos de sus familiares biológicos y quería ir a Cleveland a celebrar el Día de Acción de Gracia con ellos. La historia conmovió tanto a la empresa que a su regreso lo estaban esperando para proponerle que escribiera su historia para llevarla al cine. Fue así que sin ser un profesional y con la carencias naturales de un aprendiz, Fisher se convirtió en guionista de cine y su historia de soledad, abuso de poder y búsqueda de sí mismo en un codiciado proyecto cinematográfico.
Debut. Una vez que el libreto fue varias veces reescrito y la financiación del proyecto aprobada, Denzel Washington recibió de manos de su agente una oferta para interpretar al psiquiatra de Fisher, quien jugara un papel fundamental en la vida real del autor. El actor no sólo aceptó el papel, también manifestó su expreso interés en debutar como director con esta historia.
Denzel Washington —ganador de dos Oscar, uno por papel secundario y otro por el protagónico de Día de entrenamiento— afirma que Fisher es un poeta. "El aborda ese tipo de asuntos que por lo general permanecen en silencio", dice el ahora director. "Creo que esa es una de las razones por la que Antwone quería contar su historia, para comunicarla a otros que pudiesen estar luchando contra el mismo problema. Esa es la verdadera razón por la que quise hacer la película. Yo le dije a Antwone que esto no se trataba de mí o de mi debut como director, sino de su historia. De cuidarlo a él y de cuidar su historia", explica Washington, quien en los créditos del film aparece como director, actor y productor.
No todo fue fácil para el debutante director. "La día anterior a mi primer día en el set fue muy dura. Estaba tan tenso que tuve que ir a un quiropráctico. ‘No voy a poder dirigir’, me repetía todo el tiempo", admite Washington.
El film fue rodado en Cleveland, Ohio, donde Antwone pasó su buena parte de su adolescencia. Eso fue un regreso a casa y un reencuentro con algunos de sus recuerdos más sensibles, como el edificio en el que funcionaba el orfanato donde se crió. La producción de la película, con Washington a la cabeza, se propuso hacer algo por el barrio y la comunidad. Por eso, los edificios utilizados como locaciones fueron restaurados y reacondicionados una vez finalizado el rodaje. A su vez, varios vecinos fueron contratados para trabajar en diversas tareas de producción, ayudando así que gente necesitada se ganara un salario y a la vez se sintiera involucrada con la historia de Antwone, que también es la historia de muchos de ellos.
Otro lugar en el que se filmó fue San Diego, donde Antwone fue cabo de la marina por muchos años. El contraste entre el ambiente opresivo de Cleveland y la luminosidad de San Diego sirve para mostrar el camino de la oscuridad a la luz que realizó Antwone, quien encontró en la Marina la familia que hasta entonces no tenía.
Un golpe de suerte
Si la historia de Antwone Fisher y su llegada al mundo del cine es curiosa, no lo es menos la de Derek Luke, el encargado de interpretarlo en la pantalla grande. Hasta hace poco, Luke era un desconocido y uno más de los miles de actores que pretenden hacer una gran carrera en la capital del cine. Si bien había realizado algún que otro bolo en la televisión, Luke debió conseguir un trabajo en para sobrevivir. Y ese puesto lo obtuvo en la tienda de regalos de los estudios Sony. Allí conoció a un guardia de seguridad que estaba escribiendo un guión sobre su infancia terrible transcurrida en Cleveland. Este le prestó el guión y Luke quedó profundamente impresionado. Fue por eso que le pidió a un amigo de un amigo que le permitiera realizar una audiencia en el casting de la película: quería encarnar en el film a su propio amigo Antwone.
Su suerte cambiaría cuando el mismísimo Denzel Washington una tarde se apareció en persona en tienda de regalos para darle una buena nueva: el papel protagónico era suyo.