LA PLATA | SILVIA PEREZ
Juan Ramón Carrasco, se sentó junto a Sebastián Abreu y Luis Barbat para contestar brevemente a las preguntas de los medios de prensa locales antes de emprender el regreso a Montevideo. Antes de que pudiera decir nada, Abreu le ganó de mano y bromeó: "bueno, fue un partido muy complicado...". Carrasco, sin embargo, no se quedó atrás y dijo: "como ven le hacemos los gustos a la prensa y acá estamos. Eso sí, cuando empecemos a ganar no vamos a hablar con nadie".
Luego, dejó las bromas de lado y se refirió a la suspensión del partido: "esto no es una crítica, pero lo hubiesen previsto antes, porque que yo sepa, no empezó a llover hace una hora. Lo hubiesen previsto de otra forma, pero ya que estamos acá nos vamos conociendo mejor. (risas) Me hubiese gustado jugar, pero a nosotros nos va venir bien, porque vamos a tener unos días más para prepararnos mejor para este partido que es de alto riesgo, porque si me hubiesen dado a elegir, nunca hubiese elegido a Argentina para empezar, porque creo que es una de las mejores selecciones del mundo. De todos modos, ya me tenía fe ahora, y con más entrenamientos, mejor".
Enseguida le preguntaron si era cierto que se había autodenominado el Maradona de los técnicos, refiriéndose a una nota que salió publicada en el diario La Nación de Buenos Aires y respondió: "yo lo que dije fue que había lugares que eran muy tradicionalistas y que para ser técnico de la selección no miraban la capacidad sino la trayectoria y los títulos. Yo tengo un año y poco de técnico así que trayectoria imposible y títulos el de la Liguilla que gané con Fénix, nada más. Y puse un ejemplo, que Maradona a los 16 años ya era un genio y no tenía ni trayectoria ni títulos. Es tan corta mi carrera como técnico que dije eso".
Luego trató de hacer hincapié en lo positivo del viaje: "no es un día perdido, porque al menos estuvimos muchas horas juntos, en el avión y en el ómnibus. Son cosas que sirven para la convivencia, más en un grupo como este que recién se está formando".
Con respecto a qué se hubiese podido ver de Uruguay si el partido se hubiera jugado, manifestó: "un buen funcionamiento, al menos eso era lo que más me preocupaba. Eso, y que tuviéramos buena llegada. Todos saben que apuesto al arco rival. Hubiesen visto eso y armonía en las líneas. Siempre pido que midan las llegadas de mi equipo, porque siempre tengo más que el rival. Enfrentar a Argentina nos hubiese venido bien para evaluar en qué etapa estamos. Con el poco trabajo, pero con la calidad de los jugadores, íbamos a ver dónde estábamos parados".
Cuando ya se iba, el técnico celeste reconoció que el partido tenía una importancia extra: "era mi debut y estaba un poco nervioso. Los debuts siempre te dan nervios, y seguramente iban a aumentar cuando se acercara la hora del partido".