MONTREAL | AFP
Diecisiete años después de la aparición de la encefalopatía espongiforme bovina (EEB) en Europa, Canadá es afectado por la enfermedad de la vaca loca, con el primer caso diagnosticado en sus praderas. De inmediato Washington prohibió inmediatamente la importación de carne canadiense.
"Debo subrayar que se trata de una sola vaca", insistió el ministro canadiense de Agricultura, Lyle Vanclief, mientras su colega a nivel provincial, Shirley McClellan, precisaba que la causa exacta de este primer caso no se conoce por el momento.
La tropa a la que pertenecía el animal fue puesta en cuarentena y la carne "no entró en la cadena alimentaria", precisó McClellan.
Flaco y enfermo, el animal, de ocho años, había sido sacrificado en enero pasado pero se le realizó el análisis de EEB recién el último viernes, y un primer resultado positivo de los laboratorios de Winnipeg fue confirmado en la mañana del martes por un laboratorio británico.
En 1993, en Alberta hubo un caso de vaca loca, pero se trataba de un animal de origen británico. El resto de la tropa fue abatido. Esta vez el animal es autóctono, y una vez realizados los análisis, la tropa a la que pertenece, en Fairview, será eliminada.
CIERRE DE EE.UU. Las garantías canadienses no fueron suficientes para Washington, que anunció inmediatamente que había puesto a Canadá bajo las restricciones por EEB y no aceptará ningún rumiante ni productos derivados provenientes de Canadá "hasta que se realicen más investigaciones", señaló Veneman, quien agrego que "estamos despachando un equipo de técnicos a Canadá para colaborar en la investigación y daremos información más detallada cuando la tengamos".
La información sugiere que el riesgo para la salud humana y la posibilidad de transmisión a animales en Estados Unidos "es muy baja", dijo la responsable de agricultura estadounidense. Esta veda, aunque temporaria, representa un duro golpe para Canadá y particularmente para la provincia de Alberta, donde la ganadería es la segunda actividad económica luego del petróleo.
El 90% de las exportaciones de carne bovina canadiense tiene como destino Estados Unidos, según el organismo Statistique Canada.
"Las autoridades estadounidenses son concientes de que hay más de 500.000 animales canadienses en los rodeos en Estados Unidos y que la industria de la carne está muy integrada entre Canadá y Estados Unidos", subrayó Vanclief.
La visión desde Uruguay
"Todo lo que se hable de la carne por fuera del plato, no es bueno". La frase siempre es dicha por Daniel Belerati, presidente de la Cámara de la Industria Frigorífica, ante noticias de este tipo.
"Canadá es comprador de carne porque es exportador. Pero si no puede exportar, tampoco comprará", dijo el presidente de INAC, Roberto Vázquez Platero, para quien hay que ver "cómo evolucionan los hechos en las próximas horas".
Según otros operadores consultados, "se nos puede enlentecer el comercio con Canadá también porque puede haber una retracción en el consumo, ante el temor inicial. Pero a la vez esta situación puede apurar la decisión de EE.UU. de habilitar la entrada de carnes de Uruguay, porque ya no tendrá a Canadá como proveedor".
En tal sentido, se recordó que nuestro país es uno de los ocho reconocidos internacionalmente como "de muy bajo riesgo de tener Vaca Loca".