El gobierno está trabajando con un "supuesto" de inflación un poco más bajo al 27% originalmente establecido para el conjunto del año y analizará con la misión del Fondo Monetario (FMI) que llega esta semana a Uruguay la incidencia que este cambio tiene sobre la recaudación.
"Vamos a ver si podemos tener desvíos en el programa por esa razón y ese es un tema que vamos a discutir con el Fondo", explicaron fuentes oficiales.
Este tema fue uno de los analizados en la reunión de ayer de noche del equipo económico en la que participaron además del ministro de Economía y Finanzas, Alejandro Atchugarry, el director de Planeamiento, Ariel Davrieux, el presidente del Banco Central del Uruguay, Julio de Brun, el vicepresidente del BCU, Miguel Vieytes, el presidente del Banco República, Daniel Cairo y el director de esta entidad, Gustavo Michelín. "No tenemos en este momento nada definido. Queremos ver cómo viene la situación fiscal y plantearnos diferentes escenarios. Y ver si estamos bien o estamos muy apretados", agregaron las fuentes.
El ministro Atchugarry había señalado que la inflación para el conjunto del año podría llegar a ser inferior al 20%. De Brun, por su lado, considera que en los próximos meses puede darse una aceleración del crecimiento de los precios como consecuencia de un fenómeno similar en los países vecinos.
La delegación del FMI que vendrá a Uruguay realizará un monitoreo del programa cuyas metas para el primer trimestre, aseguraron las fuentes, fueron cumplidas en su totalidad. Más adelante, otra misión revisará el cumplimiento de las definidas para el segundo trimestre del año y "ahí pondremos metas definitivas para el segundo semestre que podrán ser las mismas o no, según como venga la evolución de la economía", indicaron las fuentes.
La reprogramación de obligaciones con los organismos internacionales de crédito, dijeron, "va de suyo" si se cumplen las metas. El nuevo desembolso del FMI está previsto para junio. Además de las metas cuantitativas, se cumplió con la publicación en fecha de los balances de los bancos de plaza y con la definición de una estrategia para disponer de los activos excedentes de las entidades liquidados.
BANCO DE CREDITO. Por otro lado, en el BCU se sigue asegurando que los funcionarios del Banco de Crédito no están recibiendo las firmas de los ahorristas que pretenden rubricar el convenio que el gobierno les ofrece para devolver gradualmente sus depósitos en el banco liquidado. Los formularios correspondientes ya fueron distribuidos entre los depositantes.
Si por este motivo u otro no se llegase al nivel mínimo de adhesión requerida para que el convenio se haga operativo (66% del capital depositado) "tenemos el resguardo de la ley y como se hicieron otras liquidaciones se hará esta", indicaron las fuentes. "Eso es lo que se hace en todos los países del mundo. De todas formas, sabemos que hay una amplia mayoría que realmente es conciente que el acuerdo es una buena herramienta que va a facilitar mucho las cosas", agregaron.
La actitud de los funcionarios fue analizada en una reunión que mantuvieron anoche con Atchugarry, el presidente de la Asociación de Empleados Bancarios, Eduardo Fernández, el presidente del sector banca privada, Juan José Ramos, y los dirigentes Fernando Gambera, Laura Yáñez y Leonardo di Domenico.