BUENOS AIRES | AP y AFP
El presidente electo Néstor Kirchner acusó a Carlos Menem de cobardía por haber firmado su renuncia a la segunda vuelta del domingo, y dijo que su rival está al servicio de grupos económicos.
"Las encuestas que le auguran (a Menem) una derrota sin precedentes, permitirán que Argentina conozca su último rostro, el de la cobardía, y su último gesto, el de la huida", dijo Kirchner al leer un duro documento durante una rueda de prensa en un hotel céntrico porteño, en la que no respondió preguntas.
En momentos en que el gobernador de Santa Cruz decía estas palabras, agencias locales y la televisión anticipaban que el ex mandatario acababa de firmar su renuncia a participar en el balotaje, en La Rioja, su provincia natal.
A las puertas de convertirse en el presidente de la República Argentina hasta 2007, Kirchner acusó a Menem de haber dado "un golpe a la democracia".
"Le dio un golpe a la democracia. Mi generación recuerda otros golpes a la democracia, pero lo inédito es que en esta oportunidad el intento proviene de un ex presidente constitucional", dijo Kirchner.
"No deberíamos sorprendernos ante tal actitud: primero le robó a los argentinos el derecho a trabajar, luego el derecho a comer, el derecho a estudiar, el derecho a la esperanza. Ahora viene por el último de los derechos ciudadanos que quedaba en pie: votar", agregó.
ENOJO. El gobernador santacruceño agregó que las jornadas de incertidumbre vividas por los rumores en torno a la renuncia de su adversario, "fueron las más oprobiosas y bochornosas de que se tenga memoria".
"El país está en vilo desde hace más de 24 horas", dijo Kirchner, que entonces no conocía la renuncia oficial de Menem. "Las instituciones están jaqueadas. Al no poder ser electo, Menem tira del mantel sin importarle los daños", agregó.
"No deberíamos sorprendernos. Una vez que la sociedad argentina contempla la deserción de la dirigencia política, culmina un ciclo histórico signado por los liderazgos mesiánicos", subrayó.
Kirchner denunció que "es de ingenuidad política no advertir que el retiro de la fórmula es absolutamente funcional a grupos del poder económico que se beneficiaron con privilegios inadmisibles durante la década pasada, al amparo de un modelo de especulación financiera y subordinación del Estado".
"La huida (de Menem) tributa a esos intereses y apunta a mostrar débil y frágil al nuevo gobierno para tratar de imponerle la continuidad de las políticas llevadas adelante durante la década del 90", indicó el candidato.
Menem había ganado la primera vuelta el 27 de abril con el 24,45% de los votos, en tanto su adversario del balotaje y miembro del gubernamental peronismo como él, cosechó 22,24%.
Al no cumplirse los requisitos que exige la Constitución para proclamarse ganador en primera vuelta los dos peronistas debían enfrentarse en una segunda vuelta, el domingo 18 de mayo.
Kirchner dijo que su comparecencia pone fin a "esta situación de irresponsabilidad institucional, que es una falta de respeto inaceptable" y aclaró que "cualquiera sea la decisión de la otra fórmula", asumirá "todas las responsabilidades que la Constitución y las leyes imponen".
Más enfático que de costumbre y con el gesto serio, Kirchner prometió poner fin a más de una década de influencia menemista, que, según dijo, se caracterizó por "las prácticas corporativas y el egoísmo personal de los dirigentes políticos".
"Asumiré con coraje y decisión, lo que significa reafirmar el sistema democrático. No he llegado hasta aquí para pactar con el pasado, ni para que todo termine en un acuerdo de cúpulas. No voy a ser presa de las corporaciones", prometió.