Néstor Kirchner dijo ayer en esta capital que Carlos Menem, su rival en los comicios por la presidencia de Argentina, "está muy nervioso" y pidió a los periodistas dejarlo tranquilo porque se trata de un hombre viejo.
"Está muy nervioso el hombre, pero déjenlo tranquilo, es grande (viejo)", dijo Kirchner a los periodistas luego de reunirse por una hora con el presidente Ricardo Lagos.
Kirchner puso fin así a una gira que inició el jueves en Brasil donde se entrevistó con el presidente Luiz Inácio Lula da Silva, en un aparente esfuerzo para ganar proyección internacional.
Kirchner, que enfrentará a Menem en una segunda ronda por la presidencia argentina el 18 de mayo, es favorito según las encuestas.
Después de su llegada a Santiago la noche del jueves, Kirchner tuvo un emotivo encuentro con sus familiares chilenos. Su madre María Ostoic de Kirchner, es chilena.
Kirchner dijo a los periodistas que "los principales temas fueron, en primer lugar, los que tienen que ver con la integración bilateral de Chile y Argentina; conversamos muchísimos temas".
Agregó que también se habló en la reunión, en la que estuvieron presentes el actual ministro de Economía argentino Roberto Lavagna y su contraparte chilena, el titular de Hacienda Nicolás Eyzaguirre, del Mercado Común del Sur, Mercosur.
Apuntó que también dialogaron sobre Racing, el club de fútbol del cual Kirchner es un fanático, y del volante chileno de ese equipo, Milovan Mirosevic.
Kirchner coincidió con el planteamiento de Lagos —que también se conversó con Lula—, respecto al fortalecimiento del Mercosur y para que se convierta no sólo en un acuerdo comercial, sino también en una instancia política al que se incorporen los otros países sudamericanos.
El candidato presidencial argentino fue recibido calurosamente por el gobernante chileno, que también hace unas semanas estuvo con el derrotado candidato centroderechista Ricardo López Murphy.
Al término de la reunión, Lagos acompañó a su visitante por un breve recorrido por el palacio presidencial.
Kirchner se interesó, según fuentes palaciegas, por conocer detalles de cómo quedó el bicentenario edificio tras el golpe militar de 1973. La sede presidencial fue bombardeada por las fuerzas militares que derrocaron en esa oportunidad al presidente socialista Salvador Allende.
Néstor Kirchner se refirió brevemente en sus declaraciones a la prensa a la advertencia de Menem de que de triunfar será derribado tal como lo fue Fernando de la Rúa, sin darle mayor importancia.
El jueves en la noche, Kirchner se dirigió a un departamento de Las Condes, donde cenó con sus tíos chilenos.
Mientras el candidato presidencial se encontraba con sus familiares, Lavagna, se reunía en la embajada argentina con una veintena de empresarios, a los que procuró dar tranquilidad ante sus incertidumbres sobre sus inversiones en Argentina.
Menem lanza plan social para los más pobres
BUENOS AIRES - El ex presidente y candidato peronista Carlos Menem anunció ayer un plan social de gobierno en un esfuerzo por captar votos en los sectores más empobrecidos de la sociedad, con miras al balotaje del 18 de mayo.
Los anuncios incluyeron también el controvertido tema de la seguridad y fueron hechos, en una rueda de prensa en un lujoso hotel porteño, por Carlos Torres, Paola Spátola y el empresario Francisco de Narváez, tres asesores y candidatos a ministros de Menem, tras reunirse con el ex presidente (1989-99).
Los colaboradores de Menem formularon los anuncios en el marco de la campaña, ante la negativa a debatir públicamente del candidato peronista progresista Néstor Kirchner, amplio favorito en los sondeos hacia el balotaje.
Torres, postulante al ministerio de Trabajo en un eventual gabinete menemista, se comprometió a "mantener y profundizar" los subsidios a jefes y jefas de hogar desocupados.
Los subsidios benefician a unas dos millones de familias, que perciben 150 pesos (54 dólares) mensuales, en un país con 17,8% de desempleados y 19,9% de subocupados.
Torres dijo que la idea es agregar una cobertura social y de riesgo de trabajo a los subsidios.
Anunció, además, un programa nacional de obras públicas e infraestructura, en cuyo marco se podrán "formar y trabajar" los desocupados subsidiados ya que, según Torres, "más del 50% de los actuales beneficiarios no brindan una contraprestación laboral a cambio de los planes".
"No vamos a hacer uso de los planes sociales en la política. Tenemos absoluta convicción y certeza de que hoy en Argentina se están haciendo dádivas y clientelismo político", dijo de su lado De Narváez, postulante a ocupar el ministerio de Desarrollo Social.
El empresario afirmó que en la provincia de Buenos Aires —mayor distrito y bastión histórico del presidente Eduardo Duhalde— "se está tomando lista a los beneficiarios de los planes de jefas y jefes de hogar, de cara a la elección del 18 de mayo".
Paola Spátola, asesora en temas de seguridad, mitigó el discurso de su jefe, quien a lo largo de la campaña había amenazado con apelar a las fuerzas armadas para combatir el delito y frenar a los piqueteros. AFP
SANTIAGO DE CHILE | AP