Se agrava China y mejora Hong Kong

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AP

Pekín | ANSA. La epidemia de neumonía atípica (SARS) perdió intensidad en Hong Kong, donde hoy se registraron seis casos de infección y dos personas murieron, pero mantiene su ritmo de expansión en China continental, donde murieron otras seis personas y fueron identificados 118 nuevos contagiados.

Así, el total de víctimas en China continental llegó a 230, con 4.805 casos de infección. De los nuevos enfermos, 48 fueron en Pekín, donde murieron dos personas.

Aunque las autoridades mostraron signos de optimismo, afirmando que los casos de infección de SARS en la capital van disminuyendo, la Organización Mundial de la Salud (OMS) se mostró escéptica: "los nuevos datos son alentadores pero a falta de un análisis epidemiológico profundo no podemos decir que haya una declinación", dijo la vocera Mangai Balasegaram.

Tampoco la población de la capital parece compartir el optimismo: los negocios siguen desiertos y el tránsito reducido al mínimo. En un barrio del sur, Xiluoyuan, algunas decenas de personas protestaron contra un centro de control para eventuales enfermos de SARS, por miedo al contagio en la zona.

Esa clase de protestas se verificó en varios puntos del país, donde hubo casos de violencia, represión y detenciones.

En Taiwán, que durante la semana surgió como nuevo foco preocupante de la epidemia, se verificaron hoy 18 casos nuevos.

Mientras las autoridades chinas decidieron hoy confirmar el período de exámenes universitarios que comenzará el 7 de junio, expertos de la OMS comenzaron su visita a la provincia de Hebei, que rodea a Pekín y está considerada una de las regiones de más riesgo de China.

Las otras regiones amenazadas por el virus son Shanxi, Mongolia Interna y la ciudad portuaria de Tianjin. "Hay mucho trabajo que hacer", dijo Alan Schnur, el vicedirector de la OMS en Pekín, que participa de la misión.

En la capital, la tasa de mortalidad de los enfermos de SARS es de 5 por ciento, afirmó hoy en conferencia de prensa Liang Wannian, vicedirector del Departamento de Salud municipal.

En la misma conferencia Cai Fuchao, jefe del Departamento de Información, dijo que la tasa de infección de los médicos y enfermeras se redujo notablemente, pues pasó de un promedio de 15 por día a 4 el jueves. Esto se considera un paso importante para poner bajo control la epidemia, responsable de 112 muertes y más de 2.000 contagios en la capital.

Los campesinos chinos, que ya recurrieron al incienso y la brujería para luchar contra el SARS, ahora tienen una nueva fórmula de defensa, según un insistente rumor que circula en las regiones meridionales de Guangdong y Fujian: allí se dice que un niño recién nacido dictó una receta para derrotar al SARS, refiere un diario de Pekín.

La receta del milagroso bebé hablante es sencilla: beber una infusión de guisantes - lu dou en chino- con azúcar. Al reportar la "noticia", el diario afirma que la policía está investigando para hallar a quienes difunden este rumor.

En estas regiones se habla tanto del tema que hay mercados donde es imposible encontrar guisantes, y quien tenga la suerte de hallarlos tiene que pagarlos diez veces más de lo habitual.

Por su parte, Japón anunció hoy el envío a China de cuatro expertos y ayudas médicas por un total de 13 millones de dólares para ayudar en la lucha contra la neumonía atípica. Los cuatro expertos -dijo a la prensa la ministra de Exteriores, Yoriko Kawaguchi- trabajarán en estrecha coordinación con las autoridades chinas para la cura y prevención del SARS.

Japón, que hasta ahora no tuvo casos ciertos de la enfermedad, pero es uno de los países con mayores contactos turísticos y laborales con China y Hong Kong, intensificó los controles para impedir la difusión del mal en su territorio.

También Taiwán tomó medidas preventivas, suspendiendo la entrega de visas a los trabajadores filipinos, según anunciaron las autoridades de Manila. La suspensión dura hasta el 12 de mayo, tras lo cual la situación será examinada nuevamente, dijo el subsecretario de Migraciones, José Brillantes.

Taipei, que desde el comienzo de la epidemia registró 131 casos de SARS, 13 de ellos mortales, también pidió que sus aerolíneas prohíban el acceso a los aviones a los trabajadores filipinos. En las Filipinas, hubo hasta ahora diez casos y dos muertes.

Mongolia, en cambio, alivió las medidas: hoy declaró que la difusión del virus de SARS está bajo control y revocó la prohibición impuesta hace cuatro semanas para las reuniones públicas y espectáculos.

Sin embargo, siguen suspendidas las conexiones aéreas y ferroviarias con China, dijo a los periodistas en Ulan Bator el ministro de Salud.

La neumonía atípica afecta incluso al Congreso Mundial de Medicina de Desastres y Emergencia, que comenzó el jueves en Melbourne (Australia) y dedicará el sábado una sesión al SARS.

Al menos 32 de los expertos asiáticos que debían participar cancelaron su presencia, dijo el presidente del Congreso, Frank Archer. Entre ellos está toda la delegación de Singapur y cuatro científicos procedentes de Hong Kong, en tanto no habrá ningún experto de China.

La mayoría se retiró de la conferencia porque sus hospitales no los autorizaron a alejarse, en tanto otros no podían permitirse pasar 10 días en cuarentena.

Entretanto, un estudio de médicos de Singapur publicado por la revista Lancet estableció que el virus de SARS no sufre mutaciones rápidas, como se había creído en un principio.

Según el estudio, esto es positivo porque será más fácil hallar una vacuna, pero también negativo porque significa que el virus se "adaptó" a vivir en el cuerpo humano y difícilmente se transforme en un "virus benigno".

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