Reutemann duda sobre una próxima normalización en Santa Fe tras inundaciones

El gobernador de la provincia argentina de Santa Fe, Carlos Reutemann, expresó hoy sus dudas sobre la posibilidad de desagotar por completo las aguas del río Salado que causaron las peores inundaciones en la capital homónima, con al menos 24 muertos y 20.000 casas anegadas.

"Infraestructura para bombear semejante cantidad de agua, yo no sé si hay en el país o en el mundo", advirtió el gobernador en declaraciones la prensa y consideró que para mejorar la situación, "tiene que nivelarse el río y se debe empezar a bombear el agua para afuera".

"Primero están las pérdidas de las personas, después viene lo material. Mientras bajan las aguas hay dificultades de todo tipo", admitió Reutemann.

Las autoridades provinciales fueron demandadas penalmente hoy por un grupo de 20 organismos no gubernamentales, nucleados en el llamado Comité de Solidaridad de Santa Fe, por "estrago culposo calificado" por los fallecidos y "por haber expuesto a un número indeterminado de personas a situación de muerte", dijo la abogada patrocinante Lucila Puyol.

La letrada advirtió que la catástrofe se produjo "por la falta de política de control de las aguas, porque el Estado no construyó las defensas y no mantuvo las existentes, porque no estudió la evolución del río y por no tener un plan de evacuación, en una ciudad rodeada de ríos".

Este jueves los barrios afectados fueron declarados "zona de alto riesgo sanitario" y se recomendó no transitarlos salvo a quienes realicen tareas de asistencia o seguridad.

A nueve días del desborde del río Salado, seguía habiendo 75.036 evacuados, de los cuales 44.458 fueron censados en 560 centros habilitados, y otros 30.578 se autoevacuaron, detalló el Centro Operativo de Salud provincial. Entre ellos se confirmaron 17 casos de hepatitis, 13 de varicela y 15 de diarrea.

El gobernador insistió en que para tener un saldo definitivo de víctimas "hay que esperar que las aguas sigan bajando, porque vamos a ir tomando la real magnitud de lo que sucedió con las personas que necesitaron ayuda", por lo que pidió prudencia al informar sobre fallecidos.

Reutemman recibió hoy a Joseph Salazar, segundo secretario de Asuntos Científicos y Medio Ambiente de la embajada de Estados Unidos en Buenos Aires, y Jorge Grande, consultor de esa dependencia, "dos diplomáticos especialistas en catástrofes", se informó por comunicado.

El 25% de los 400.000 habitantes de la ciudad de Santa Fe tiene cortados los servicios de agua potable, energía eléctrica y gas.

Las inundaciones afectaron nueve departamentos de la provincia, y un estudio privado estimó las pérdidas en 1.500 millones de dólares, de los cuales 300 millones corresponden a la actividad agrícola-ganadera.

Frente a la catástrofe, se multiplican las expresiones de solidaridad de todo el país, para reunir y enviar a Santa Fe alimentos no perecederos, leche, ropa, frazadas, zapatos y otro tipo de ayuda, así como la realización de conciertos y obras de teatro a beneficio.

La cancillería alemana puso 60.000 euros a disposición para ayudar a las víctimas de las inundaciones, anunció hoy por comunicado en Berlin.

En tanto, cinco personas fueron detenidas por la policía en Santa Fe, al ser sorprendidas en dos depósitos particulares donde se halló mercadería de donaciones, destinadas a los evacuados por las inundaciones. AFP

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