Buenos Aires | EFE. Con la tranquilidad de ser el favorito, a once días de que se defina la elección presidencial en Argentina el candidato oficialista Néstor Kirchner comienza hoy a exponer sus planes en el exterior en una gira por Brasil y Chile.
La confianza de Kirchner contrasta con el clima de preocupación que rodea a su rival, el ex presidente Carlos Menem, quien permanece en el país y en el tramo final de la campaña busca modificar el escenario adverso que le marcan las encuestas de intención de voto.
Kirchner, que cuenta con el apoyo del Gobierno de Eduardo Duhalde, se reunirá con los presidentes de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, y de Chile, Ricardo Lagos, de quienes ya ha obtenido algunas muestras de respaldo de cara a la segunda vuelta electoral.
Además, su viaje se produce cuando en forma imprevista el Fondo Monetario Internacional pasó a elogiar la evolución de la economía local después de la áspera polémica que rodeó a las negociaciones del acuerdo que este país cerró con el organismo en enero último.
"Para sorpresa de todo el mundo, incluso para mí, Argentina ha vuelto a crecer", dijo en un reportaje publicado en Francia la subdirectora del Fondo, Anne Krueger, otrora protagonista de duras discusiones con el ministro argentino de Economía, Roberto Lavagna.
Precisamente Lavagna, quien continuará en el cargo en caso de que Kirchner gane las elecciones del 18 de mayo, acompañará al postulante oficialista en la gira regional que hoy comienza en Brasil y culminará el viernes en Chile.
"Considero que con Lula y Lagos podemos trabajar para construir un espacio latinoamericano", afirmó Kirchner, que gobierna la sureña provincia de Santa Cruz, en declaraciones que publicó hoy el diario brasileño O Estado de Sao Paulo.
Según sus portavoces, durante el viaje el postulante transmitirá su intención de reforzar el Mercosur, el bloque comercial integrado por Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, que tiene como países asociados a Chile y Bolivia.
Kirchner tiene prevista para esta noche en Brasilia una cena privada con Lavagna y el ministro de Economía brasileño, Antonio Palocci, mientras que la reunión con Lula se llevará a cabo mañana, jueves.
Ese mismo día se trasladará a Santiago de Chile, donde el viernes mantendrá una entrevista con el presidente Lagos, funcionarios de su gobierno y empresarios.
En tanto, un sondeo privado difundido hoy en Buenos Aires le atribuye a Kirchner una ventaja de casi 40 puntos porcentuales para los próximos comicios y señala que el 51,8 por ciento de quienes piensan votarle lo harán "para que pierda Menem".
El ex presidente (1989-1999) atribuyó hoy la resistencia que genera su figura en parte del electorado a una "campaña impulsada por el Gobierno" de Duhalde, su máximo rival en el Partido Justicialista (peronista), al que también pertenece Kirchner.
"Le envenenan la mente a la gente con mentiras y difamaciones. Lo único que están tratando de hacer es sacarme del camino", se quejó Menem en declaraciones televisivas.
Luego de afirmar que él es el único "garante de la gobernabilidad", dijo que si Kirchner triunfa en estas elecciones tendrá "un poder prestado" por Duhalde y que las autoridades que asuman el 25 de mayo próximo serán "débiles".
Menem también atribuyó a una maniobra del Ejecutivo las versiones sobre que analiza la posibilidad de declinar su participación en la segunda ronda y reiteró que "tan solo un borracho podría decir eso".
El ex gobernante, de tendencia neoliberal, se impuso a Kirchner por una diferencia de 2,36 puntos porcentuales en la primera vuelta electoral, celebrada el pasado 27 de abril.
Daniel Scioli, el compañero de fórmula de Kirchner, consideró que Menem no renunciará a su candidatura porque "es un hombre de la democracia que va a acatar las reglas de juego y el resultado" electoral.
En el mismo sentido se pronunció el empresario Francisco de Narváez, posible ministro de Desarrollo Social en caso de que Menem vuelva al poder, quien afirmó que el candidato "está con ánimo, tiene ganas y absolutamente se presenta" el 18 de mayo.
Además, en declaraciones a Radio Mitre De Narváez expresó que "el antimenemismo no puede ser más importante que Argentina" y vaticinó que "por sentido común" la población votará mayoritariamente por ex presidente dentro de once días.