IGNACIO QUARTINO
Como no podía ser de otra manera, el nuevo ciclo de la selección uruguaya con Juan Ramón Carrasco al frente, tuvo la cuota de originalidad esperada.
De entrada nomás, el primer día de entrenamiento, el técnico abrió la caja de sorpresas. El flamante "DT" decidió que el partido de titulares contra suplentes debía ser sin periodistas presentes. Algo que en estas latitudes es poco frecuente.
El inicio de la era de "JR" puede ser comparada a lo que se vivió en Corea del Sur en pleno Mundial. El día anterior a los tres partidos de Uruguay, el periodismo sólo tuvo derecho a presenciar los primeros 30 minutos de la práctica, que incluyeron trotes, fútbol en espacios reducidos, mientras que el partido y las jugadas de laboratorio se hicieron a puertas cerradas. Ayer sucedió lo mismo.
La decisión del técnico tomó a todo el mundo por sorpresa. No fue de extrañar que surgieran inconvenientes. Entre otros, hubo que esperar cerca de tres horas dentro del comedor del Complejo Uruguay Celeste para hablar con el flamante entrenador y el resto de los protagonistas.
La cita era para las 14.00 horas, con presentación del nuevo ciclo realizada por Eugenio Figueredo incluida, y la jornada culminó pasadas las 18.30, después que cada uno de los jugadores terminaran de hacer declaraciones.
Seguramente el funcionamiento del seleccionado irá mejorando como la organización. Hoy por la mañana se verá el efecto de las primeras ideas del técnico dadas al equipo titular en el partido contra los suplentes.
Es cuestión de tiempo y, de a poco se irá conociendo lo que pretende Carrasco. A medida que los futbolistas lo conozcan, probablemente las prácticas serán menos extensas, hasta conocerse de memoria, como sucedió en Fénix.
Con respecto al novedoso inicio de Carrasco, la mayoría de los jugadores convocados admitieron que ayer tuvieron el comienzo de ciclo más largo de todas sus carreras.
Es decir, cerca de la hora 15.00, cuando Carrasco dijo "a trabajar" sus dirigidos nunca imaginaron un entrenamiento tan extenso. Eso sí, todos se fueron conformes: los que lo tuvieron en Fénix contentos —y convencidos— de que "JR" cumplirá con creces en el operativo Alemania 2006. El resto, seguros de que con el tiempo irán agarrando la mano a las indicaciones secretas del entrenador. Es todo un cambio, una novedad. Ojalá que sea para bien.
Las respuestas con ironía
La conferencia de prensa de Carrasco se hizo esperar. Después de tres horas se acomodó en la sala de prensa para responder con humor, todo lo realizado en su misterioso primer día de trabajo.
Primera pregunta: "¿Cuáles fueron las primeras palabras que les dijistes a los futbolistas?". Respuesta: "Bienvenidos".
"¿Cómo jugaron los titulares?", fue la segunda consulta que le hicieron en la rueda de prensa. "Con once jugadores", respondió con ironía. Inmediatamente, después de pedir ayuda a los periodistas —donde ninguno se animó a responder—, tiró el equipo de memoria: "De León, Romero, Bizera, Cristian González, Lago, Sosa, Diogo, Ligüera, Hornos, Estoyanoff y Abreu".
Con respecto a la decisión de entrenar a puertas cerradas, advirtió que este método lo aplicará de ahora en adelante. ¿La razón? "Por una cuestión de privacidad. No es por maldad de ustedes (en alusión a los periodistas) pero capaz que le cuentan en la Eliminatoria a un brasileño, argentino o colombiano cosas elaboradas que parecen ser casualidad y no lo son", dijo el entrenador.