Trayectoria que es guía y ejemplo en cada día

Hay responsabilidades difíciles de cumplir. Y en muchos casos, como éste, resultan dolorosas y provocadoras de raras reflexiones. Porque incluso, al comenzar a escribir, no se puede evitar la sensación ambigua que produce el estar excitando, en fecha señalada, la recordación de alguien que, sin lugar a dudas, está presente cada día. Demás está decir que su inspiración, capacidad y obra realizada, son evidencias ineludibles en esta casa, que a cada rato sirven de referencia, al momento de enfrentar los actuales aconteceres del país, cuyo destino, felicidad y continuidad fueron obsesión para él.

En la limitada capacidad de medir el tiempo transcurrido desde su partida, vislumbramos —aún en la trivialidad del comentario— que ha pasado tan rápido, que hace enigmática la ecuación de estos cuatro años alejados de su energía vital. Pero está tan vivo su calor que igual perdura, no ya la admiración, que es lo más fácil; no sólo el cariño, que permanece inconmovible; sino la guía para continuar la tarea diaria. En efecto, no pasa una jornada sin que alguno de nosotros, frente a la mutante realidad, se pregunte: "¿Qué hubiera hecho "Cochile" en esta situación?"...

Multiplicó la grandeza de la empresa que recibió del legendario Don Carlos, asumiendo el difícil rol de sustituir al conductor de la numerosa familia y supo cómo armonizar sus capacidades, respetando su vocación visible y sus áreas preferidas para lograr un equipo triunfador en cada uno de sus emprendimientos.

Ya consolidado el liderazgo de El País en tiempos de grandes competidores —El Día, La Mañana, El Diario, El Debate, La Tribuna, El Plata— y desafiando la inminente transformación mediática, fundó Canal 12.

Convirtió el espacio Cultural de la Plaza de Cagancha en el Teatro del Centro, que hoy justamente lleva su nombre. Fuerte apostador al talento nacional, inició hace 30 años una trascendente corriente de creaciones locales, que se llamó "Línea Cardo".

Fundó museos, promovió la náutica deportiva, el automovilismo con el "19 Capitales" y luego la Corrida San Fernando, acontecimiento atlético inscripto en el calendario mundial. Realizó la primera Exposición de Artesanía Nacional en la Plaza Libertad, fundó Semana TV, luego convertida en Sábado Show, primera publicación mediática nacional. Entre tanta obra, siempre fue fiel a su filosofía de puertas abiertas: todos lo podían ver y dialogar con él. Por su despacho desfilaron escritores, actores, plásticos, ídolos del fútbol, líderes políticos, científicos, gente importante y alternativamente, amigos en la mala, empresarios en crisis o personas humildes que traían sus angustias. Maestro de las relaciones públicas y guía para sus jóvenes colaboradores, pudo siempre respaldar, animar y estimular.

No conoció la envidia. Su rasgo a veces asombroso, fue la naturalidad. Ayudó a mucha gente. Invirtió de buena fe con iniciativas que creyó sanas y leales. Como todo grande, fue traicionado, pero nunca respondió con el rencor o el desquite. La seducción de su trato, su paciencia para oír y la generosidad más allá de su propia seguridad, fueron rasgos singulares de su personalidad.

Incansable visionario, durante los últimos años propició la incorporación de la empresa a los nuevos mecanismos de la comunicación: El País Digital, el MUVA, etc. Promovió la exportación y la creatividad nacionales. Imbuyó de una clara misión a familiares y amigos, quienes conocieron el privilegio que significó contar con su confianza. Ortega sabía de la pobreza de la palabra para trasmitir el pensamiento. Por eso invitamos a todos a guardar un elocuente silencio y en todo caso imaginarlo con toda su fuerza, su picardía y su fe, escudriñando el devenir del diario.

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar