EDWARD PIÑON
Miércoles 29 de abril. Nacional afronta un reto del destino. Perdón, un desafío del movimiento político de la AUF. El equipo sin el goleador (léase Sebastián Abreu) y el goleador afuera, casi que prendido del tejido como un hincha más.
Miércoles 29 de abril. La hinchada tricolor hace vibrar el cemento, los gritos aterrizan en el campo. Querían ayudar al "Loco" y lo hicieron. Simplemente, porque entendieron que tienen que tenerlo contento y que para lograr eso no hay nada mejor que ganar.
Y Nacional mató. Se llevó por delante a Bella Vista con el dominio absoluto del mediocampo, con la firmeza de una retaguardia liderada por gigante Daniel Leites, con la fantasía de Horacio Peralta y con la recuperación futbolística de un temible delantero: Gabriel Alvez.
El bolso dominó. Siempre fue más ofensivo que el papal. Abrió el marcador con un soberbio remate de zurda de Oscar Morales, después que la defensa locataria despejara un centro de Peralta para el medio del área. Y liquidó el pleito con una genialidad del "Chino" que hizo a los hinchas tricolores ignorar por completo la fuerte lluvia que cayó sobre Montevideo.
Después del 2-0 se terminó la historia. Tanto que el trabajo de Munúa disminuyó notoriamente, pese a que en ese período realizó la mejor atajada del partido. La diferencia fue enorme. Nacional arrinconó a su rival y su tercer gol se vislumbraba mucho más que el descuento de Bella Vista.
Así sucedió. Penal de Bava y Munúa tuvo posibilidades de demostrar otra de sus virtudes: la de buen ejecutante de penas máximas. Toque suave al medio del arco y 3-0.
Miércoles 29 de abril. El equipo no tuvo al goleador y el goleador festejó prendido del tejido como un hincha más. Lo dejaron contento. Lograron la victoria, acumularon tres goles y otra vez terminaron con su valla invicta, lo que le permitió a Munúa sumar otros 90 minutos para su récord de arquero imbatible.
Miércoles 29 de abril. La hinchada se regocija con la victoria. Dedica cánticos hirientes para los que participaron en la inhabilitación de Abreu y hasta se alardea de su capital humano. Al menos así lo dejó en claro el empapado fanático que vociferó frente a los periodistas: "ahora van a tener que inhabilitar a Peralta, si es que quieren impedir que ganemos el tetra".