Washington | AFP. La propuesta de Corea del Norte de poner fin a su programa nuclear y de misiles a cambio de grandes concesiones no aborda la crisis en el sentido correcto, dijo hoy el secretario de Estado estadounidense Colin Powell.
Pero Powell dijo que Estados Unidos seguirá no obstante estudiando la oferta, planteada durante las conversaciones tripartitas que tuvieron lugar la semana pasada en Pekín.
"Es un tipo de propuesta que ya hemos visto antes de parte de ellos", dijo Powell ante un comité del Senado. "Es algo que por supuesto creo que, como nuestros otros amigos están interesados, en ello, lo estudiaremos", añadió.
"Pero es una propuesta que no nos llevará en la dirección que necesitamos tomar", señaló Powell y advirtió que "no seremos intimidados por sus reclamos y amenazas".
Estados Unidos decidió poner fin anticipadamente la semana pasada a conversaciones tripartitas en las que también participó China- que debían durar tres días, alegando que los norcoreanos habían recurrido a la amenaza.
Según un diplomático occidental que trabaja en Pekín, la delegación norcoreana en las conversaciones pidió a Estados Unidos garantías de no agresión y reconocimiento diplomático, a cambio de lo cual Corea del Norte no iniciaría la militarización del plutonio que ha reprocesado en el reactor de Yonbyon.
"Al final, Pyongyang podría aceptar desmantelar su programa nuclear y cesar de exportar misiles", según este diplomático que obtuvo su información del responsable de la sección Corea del ministerio chino de Relaciones Exteriores.
"Pero Pyonyang anunció medidas graves si Estados Unidos no cesa su política hostil", agregó el diplomático.
Corea del Norte reactivó su reactor de Yonbyon y abandonó el Tratado de no proliferación nuclear tras la suspensión, a comienzos de diciembre, de las entregas de petróleo estadounidense, que Washington decidió imponer acusando a Pyongyang de continuar en secreto un programa nuclear.
Los norcoreanos "aceptarían también un sistema de verificación, sin precisar si se trata de la Agencia internacional para la Energía Atómica o de una verificación por parte de los estadounidenses".
Las declaraciones acerca de que Corea del Norte poseía una bomba atómica alarmaron a los países de la región, sobre todo a Corea del Sur y Japón.