El hallazgo de los cuerpos sin vida de un matrimonio muy conocido en este medio, ultimados con un arma de fuego calibre 22 en el establecimiento de campo de su propiedad próximo a la ciudad, provocó estupor e indignación en la población trinitaria y convocó rápidamente una intensa tarea de investigación por parte de las autoridades locales. Los cuerpos sin vida de Irene María Sanguinetti, de 47 años de edad y su esposo Hugo Armando Estrade, de 42, fueron encontrados por familiares que concurrieron en la tarde del domingo a visitarlos, tras lo cual comenzaron investigaciones que hasta la tarde de ayer habían arrojado escasos resultados.
A última hora de ayer, trascendió que declaró ante la Justicia una persona vinculada con el matrimonio asesinado. Se estima que en esta jornada habría una decisión judicial.
El caso, por cierto, es difícil de aclarar. Ayer, la Dra. Bélgica Francia, jueza letrada de Primer Turno de Trinidad, se limitó a decir: "Tenemos una incógnita absoluta". Por su parte, el jefe de Policía, inspector Miguel Angel Porro, dijo que las investigaciones se vienen intensificando en estas horas (por ayer a la tarde), estimando que la dilucidación del caso "es probable que nos lleve algunos días más".
El hecho fue constatado el pasado domingo 27 sobre las 18.30 horas por efectivos de la Policía de Flores en el establecimiento rural ubicado a la altura del kilómetro 191 de ruta 3. En el lugar se encontraban los cuerpos sin vida del matrimonio integrado por Irene María Sanguinetti García, de 47 años de edad y su esposo, Hugo Armando Estrade Sallúa, de 42 años, presentando ambos impactos de bala de arma de fuego calibre 22. El médico forense constató tres impactos de bala en Estrade y una bala en el cuerpo de la mujer. Tomó conocimiento la señora juez letrado subrogante, el fiscal, quienes se hicieron presente en el lugar junto al encargado y personal de la Dirección de Investigaciones, Policía Técnica y efectivos de la Seccional segunda.
MISTERIO. "Se trata de un hecho que ha conmovido a toda la población de Trinidad y del departamento porque se trata de una familia muy apreciada en el medio", sostuvo el inspector Porro y agregó que "una vez constatado el crimen la tarea se viene haciendo de forma coordinada e involucró a todos los especialistas, se hizo un relevamiento a fondo en el lugar; estamos preocupados y tratando de esclarecerlo".
Sobre la tarea que se viene desarrollando el jefe policial dijo que es ardua por parte de la Dirección de Investigaciones de Flores. "Si bien no tenemos evidencias, ni pruebas, tenemos sí sospechas que las estamos explotando, evaluando todo lo que hemos hecho y juntamente con la Justicia tratando de acercarnos a la dilucidación del caso. Puede ser que lleve algún día o algunos días, es un caso bastante intrincado, un poco difícil, pero tratamos de resolverlo apostando a la unión de esfuerzos de todos quienes estamos abocados a la tarea". El inspector Porro estableció que según lo afirmado por el médico forense – el doctor Horacio Rodríguez Osores – "las muertes datarían de más de doce horas". Dijo que se constató que en el momento del trágico desenlace el matrimonio estaba solo "tienen un hijo de quince años que en ese momento no estaba, estaba en un cumpleaños de unos familiares; el sábado de noche inclusive el hijo se quedó a dormir en la casa de unos tíos; no había nadie", resaltó el jerarca.
PISTAS. La doctora Bélgica Francia, juez letrado subrogante de primer turno, dijo a El País que las actuaciones vienen siendo incorporadas al presumario, pero adelantó que el incidente ocurrió "varias horas antes", en tanto otras fuentes manejaban que el doble homicidio pudo haber registrado incluso 1 o 2 días con antelación al día y hora que fueron encontrados los cuerpos. El panorama de la pasada jornada marcaba una intensa labor de la Policía y la Justicia en procura de ubicar al o los asesinos del matrimonio Estrade - Sanguinetti, y aunque no se descartaba ningún dato, sobre el mediodía de la víspera algunas autoridades reconocían que se enfrentaban a un caso extremadamente complejo, "producto de las escasas pistas" halladas en el lugar del sangriento hecho. "Todavía no sabemos nada, tenemos una incógnita absoluta y estamos en averiguaciones a todo vapor; es lo único que le puedo decir", señaló sobre el mediodía de ayer la doctora Francia. La representante de la Justicia explicó que el matrimonio, que residía en forma permanente en el establecimiento donde fueron asesinados, al parecer se encontraban solos, y que fueron hallados el domingo a la tardecita por unos parientes que concurrieron a visitarlos. "Ahora tenemos que seguir investigando y a partir de ahí la instancia es secreta: Estamos en plena etapa presumarial, tras lo cual nos abocaremos de lleno a definir todo lo que tenemos en carpeta ", explicó la magistrada.
En el ámbito de los investigadores se aguardaban los resultados de diversas pericias encargadas a la Dirección Nacional de Policía Técnica, así como técnicos forenses. Pese a lo limitado de los elementos hasta ahora reunidos por las autoridades, se espera que el trabajo de los especialistas permita definir el caso en pocas horas más.
Congoja en Trinidad
El matrimonio, que tenía un solo hijo de 15 años de edad, era muy conocido en la zona, ya que desempeñaban una activa labor como productores rurales, específicamente en explotación lechera y granja. Integrantes de familias tradicionales de Flores, la infortunada mujer alternaba sus labores en el campo como docente de la escuela agraria, era hija de Felipe Sanguinetti, un distinguido hombre de política y empresario en el departamento, mientras que Estrade, formaba parte de una familia también enraizada al lugar, vinculada a diferentes sectores de la vida de Trinidad. El matrimonio residía en el establecimiento agropecuario de su propiedad —de 90 cuadras aproximadamente— en el que fueron encontrados muertos, ubicado frente a la zona oeste de la ciudad, en proximidades al club Campestre por ruta 3, paraje Sarandí. Según vecinos se trataba de una familia muy conocida y querida; "los dos eran gente de bien". El velatorio se realizó en una atmósfera de gran consternación, con numerosa afluencia de familiares, amigos, allegados y autoridades en instalaciones de la empresa Sucesores de Walter Listur y el sepelio tuvo lugar a la hora 10 de ayer en el cementerio local.