Votación con insultos y abucheos a candidatos

| López Murphy denunció episodios de "robo y destrucción de boletas" suyas en centros de votación en varias provincias

BUENOS AIRES | AP

Varios candidatos a las elecciones presidenciales fueron hostigados a la hora de votar y el actual jefe de estado Eduardo Duhalde reaccionó de inmediato diciendo que eso fue "una vergüenza".

A excepción de esos incidentes, llamativos aunque de escasa entidad, los comicios se desarrollaron con normalidad pero con escaso entusiasmo.

Cuando faltaban tres horas y media para el cierre de las mesas, apenas el 38,1% de los habilitados había acudido a votar.

La jueza electoral María Servini de Curía informó por la mañana que la votación se desarrollaba normalmente y que "es imposible hablar de fraude", al referirse a temores de algunos candidatos.

La jueza añadió que cualquier impugnación que se presente el domingo será resuelta el miércoles cuando los votos "serán contados uno a uno".

El candidato Ricardo López Murphy denunció al final de la tarde episodios de "robo y destrucción de boletas" suyas en centros de votación en diversos lugares del país.

Según su partido Recrear, también se registraron "falta de boletas" con su nombre, por lo que sus resignados partidarios se habrían visto obligados a votar "por otros candidatos".

Un comunicado de prensa de Recrear dijo que esas supuestas irregularidades se habrían registrado en los alrededores de Buenos Aires y en las provincias de Córdoba y Tucumán.

INSULTOS. Los incidentes mencionados se refieren a manifestaciones de acoso e insultos contra algunos de los aspirantes, entre ellos el propio López Murphy.

El propio presidente Duhalde tampoco la pasó nada bien: Rodeado por custodios, seguidores y periodistas, se produjo en torno suyo un tumulto y se rompió uno de los vidrios del salón de la escuela de Lomas de Zamora, cercana a la capital, lo que provocó heridas cortantes en una mano a un periodista.

En cuanto a López Murphy, fue abucheado e insultado por un reducido grupo de ultraizquierdistas cuando se dirigía a sufragar a un colegio irlandés cerca de su domicilio en la vecina ciudad de Adrogué, al sur de esta capital.

Adherentes a Quebracho, un grupo que propugna la "lucha armada", prorrumpieron en gritos de "Vendido, traidor, vendepatria", cuando llegó el candidato, que fue vitoreado por sus partidarios.

El incidente no pasó a mayores. Al retirarse después de sufragar, López Murphy calificó de "antidemocráticos" a los manifestantes. "No les tengo miedo", agregó, acusándolos de intentar impedir que la gente ejerza sus derechos cívicos.

DE LA RUA. El ex presidente argentino Fernando de la Rua también fue insultado por decenas de personas cuando acudió a votar a una escuela de Buenos Aires.

De la Rúa, quien renunció el 20 de diciembre de 2001 en medio de una revuelta popular, acudió a votar rodeado de un dispositivo de seguridad que incluyó ocho custodios personales y diez policías.

El ex presidente trató de despistar al periodismo deslizando a través de sus voceros que acudiría a votar de mañana, pero lo hizo por la tarde y no pudo evitar las hostilidades en su contra.

En otro episodio violento registrado en la jornada electoral, seis jóvenes atacaron un local del ex presidente y actual candidato Carlos Menem en la localidad de Junín, distante a 400 kilómetros de la capital argentina y ubicada en el centro de la provincia de Buenos Aires. Los jóvenes destrozaron el frente del local con palos y piedras, informó la policía.

Daniel Scioli, candidato a vicepresidente por la fórmula oficialista que encabeza el peronista Néstor Kirchner, fue asimismo abucheado por algunos jóvenes cuando votó en el populoso barrio de Almagro, a solo 15 minutos de la Plaza de Mayo, sede del gobierno argentino.

Una veintena de jóvenes le gritó "traidor", entre otras cosas, recordando su pasado como funcionario del gobierno de Carlos Menem.

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