Taiwan prohibió hoy la entrada de visitantes provenientes de los lugares más afectados por el síndrome respiratorio agudo y severo (SARS por sus siglas en inglés), y Pekín cerró teatros y otros centros de entretenimiento mientras la lucha para contener el mortal virus abrió nuevos frentes.
"Combatir una epidemia es como librar una guerra. Enfrentamos a un enemigo invisible", dijo el primer ministro taiwanés, Yu Shyi-kun, en una conferencia de prensa en la que anunció una prohibición de visitantes de China, Hong Kong, Singapur y Canadá, unida a una cuarentena de 10 días para residentes de Taiwan que regresen de esas áreas.
Al anunciar las medidas más drásticas hasta la fecha para controlar el con frecuencia fatal SARS, Yu dijo que Taiwan dejará de emitir visas de residente a personas de los cuatro sitios mencionados. Incluso, a los que tienen visas de múltiple entrada a Taiwan se les negará el ingreso en el territorio.
Al menos 317 personas en todo el mundo han muerto a consecuencia del SARS, que comenzó en la provincia de china de Guangdong a finales del año pasado y se ha propagado por medio de viajeros aéreos a más de 20 países.
El SARS mata aproximadamente al 6 por ciento de las personas que infecta y no se conoce ninguna cura. Un funcionario de la Organización Mundial de la Salud (OMS) dijo el sábado que podrían transcurrir muchos años para encontrar una vacuna contra esa enfermedad.
Más de dos tercios de las muertes se han registrado en China y Hong Kong, las dos áreas más afectadas. Las siguientes más afectadas son Singapur y Canadá, con 21 muertes cada una.
Hay más de 5.200 casos de la enfermedad, y miles de personas han sido colocadas en cuarentena por un período de 10 días, lo que demora la enfermedad en desarrollarse.
Pekín, que tiene 14 millones de habitantes, ha reportado 1.114 infecciones y 56 muertes de SARS.
En Singapur, funcionarios de Salubridad dicen que las personas que violen las órdenes de cuarentena podrían enfrentar seis meses de cárcel o multas de hasta 10.000 dólares de Singapur (5.600 dólares estadounidenses). Los hospitales de Taipei con pacientes de SARS son cerrados.
Toronto, la mayor ciudad de Canadá, registró el domingo su muerte número 21 de SARS.
Canadá lucha por persuadir a la OMS a abandonar la recomendación de que las personas eviten los viajes no esenciales al área de Toronto.
El portavoz de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Dick Thompson, dijo que la organización revisará su advertencia para tomar en cuenta la nueva información del departamento de Salud de Canadá, pero no ofreció seguridad.
"Es posible que podamos cambiarla. Es posible que no", dijo a Reuters en Ginebra.
El miércoles, la OMS aconsejó a los viajeros que eludieran a Toronto, junto a Pekín, Hong Kong y las provincias chinas de Cantón y Shanxi, lo que generó una gran indignación en Canadá.
Sin embargo, la prohibición de Taiwan a los pasajeros de los cuatro focos principales de SARS, que incluye socios comerciales importantes de la isla, es hasta ahora el esfuerzo más drástico tomado por una localidad para luchar contra el virus.
Taiwan ha reportado sólo una muerte, pero un brote en un hospital de Taipei la semana pasada impulsó el númerro de casos probables y supuestos en Taiwan a 127, de 83 anteriormente.
Asia ha sufrido el grueso de la epidemia de SARS, con la mayoría de las muertes en la región. La enfermedad ha sacudido las economías asiáticas, forzando a los gobiernos a reducir sus pronósticos de crecimiento, y afectado todos los negocios, desde los minoristas, a las aerolíneas al turismo.
El brote epidémico ha causado un gran impacto en una región que enfrentó recesión, incumplimiento de deudas y crisis monetarias durante la crisis asiática de 1997-99.
El aumento de las muertes opacó una reunión este fin de semana en Malasia de representantes de salud de China, Hong Kong, Corea del Sur, Japón y 10 países del Sudeste de Asia.
Los enviados acordaron imponer exámenes para todos los pasajeros que salgan de los aeropuertos y un representante de la OMS dijo que podría tardar años para desarrollar una vacuna contra el SRAG.
El SARS se propaga por estornudos y tos, pero también puede transmitirse por tocar objetos contaminados.
El profesor Roy Anderson, una autoridad en enfermedades infecciosas del Imperial College London, dijo que un estudio de 1.400 víctimas de SARS en Hong Kong sugirió que el virus es más difícil transmitir de lo que se pensaba, pero también es más mortal.
"Ha sido contenido con eficiencia en la mayoría de los países desarrollados del mundo con un número muy limitado de casos. Gran Bretaña es un buen ejemplo", dijo Anderson a la radio BBC.
Sin embargo, también descubrió que la tasa de mortalidad pudiera ser de hasta 10 por ciento, mucho más elevada que el seis por ciento considerado por la OMS. REUTERS