POR MIGUEL ALVAREZ MONTERO
ENVIADO
BUENOS AIRES
Lo que en el Uruguay hacen César Aguiar, "El sordo" González y Botinelli, en Argentina lo hacen decenas de futurólogos políticos, que se presentan en televisión o los contratan los diarios para que aventuren resultados y ofrezcan sus encuestas. Si se saca un promedio de todos ellos, algo parece vislumbrarse en el horizonte electoral que tiene hoy su esperada jornada decisiva: Carlos Menem, Néstor Kirchner y Ricardo López Murphy van a disputar los dos lugares para el balotaje del 18 de mayo próximo, en tanto Adolfo Rodríguez Saá puede ser la sorpresa y Elisa Carrió parece ya relegada a no encontrar sitio entre quienes integrarán la dupla ganadora.
Por supuesto que esos encuestadores o "brujos" de la política coinciden en términos generales en lo dicho arriba, pero el abanico de sus pronósticos ha ido a extremos que en muchos casos dejó boquiabierta a la audiencia, como que uno de ellos se animó a sostener que López Murphy ganará en primera vuelta (es decir, que logrará el 45% de los votos o, alcanzando el 40% superará en 10 puntos al segundo) y otro no descartó que alguno de los "otros" (que suman 14 candidatos de diversas tendencias de apariencia tan minoritaria que ninguno llegaría al 2%) podría estar en la definición. Claro que son tan pocos los que le han creído a esos dos extremos que sus augures han sido recibidos como delirios propios de quienes quieren ganarse popularidad a fuerza de pronosticar disparates.
Como en estos días se ha extendido tanto esta manía argentina de hacer pronósticos y especular con los nombres de los que llegarán al balotaje —asunto propio de una elección tan disputada, en la que se calcula que ningún candidato superará el 22%— este enviado también cayó en la "fiebre" del "quién llegará", así que intentó por su parte realizar su propia especulación, tomando testimonios de algunos periodistas argentinos y de connotadas figuras uruguayas radicadas en la Argentina.
DEFINICION. El embajador uruguayo acreditado ante el gobierno argentino, Alberto Volonté, expresó a este periodista, no sin reservas y dejando en claro que no se trataba de una expresión de deseos sino de una impresión ante lo visto y oído, que Ricardo López Murphy iba a estar seguro en la definición, pero no se animó a asegurar cuál de los tres candidatos peronistas sería el que le disputaría el balotaje en mayo, con lo que no descartó la posibilidad (menos manejable entre los politólogos) de que pudiera ser Adolfo Rodríguez Saá.
El escritor Enrique Estrázulas, por su parte, fue más categórico ante este enviado al señalar que veía con toda seguridad a Carlos Menem en el primer lugar de esta primera vuelta y, de no cambiar sustancialmente la situación, nuevamente a Menem obteniendo el 18 de mayo su tercera presidencia. También señaló que veía a esta elección como la disputa entre peronistas, dando a entender que el segundo estaría entre Kirchner y Rodríguez Saá.
La actriz China Zorrilla estuvo en cambio dubitativa y no se animó a pronosticar a nadie, respondiendo a la consulta de este enviado con una frase atribuida presuntamente a Confucio y que consideró oportuna para la ocasión: "Nada hay más difícil que encontrar un gato negro en un cuarto oscuro; sobre todo cuando el gato no está". Y no hubo forma de sacar a la actriz (que está cumpliendo una labor formidable en la obra "Camino a la meca", junto a Thelma Biral) de la analogía felina.
La indagación de este enviado ante un periodista de Associated Press que cumple funciones en Buenos Aires, logró arrancarle un pronóstico pese a la natural reticencia de quienes escriben para agencias internacionales: en la larga charla terminó por aceptar que veía a López Murphy alcanzando el porcentaje suficiente para llegar al balotaje. ¿El otro? "Un peronista, dijo, con lo que no fue demasiado explícito, aunque al final se animó a descartar a Rodríguez Saá y dejarle la disputa a Menem y Kirchner.
RETICENCIAS. Una periodista de "La Nación" tuvo menos reticencias y su oráculo fue clarísimo: el balotaje va a ser una lucha entre Menem y López Murphy.
Para este enviado, empero, estos días en Buenos Aires escuchando augures, recibiendo testimonios, observando a los politólogos y encuestadores, escrutando periodistas argentinos y palpando a los ciudadanos comunes más allá de su apatía electoral y su descreimiento de la política, puede animarlo también a aventurar un pronóstico para esta noche, con todo el desapasionamiento debido y sin olvidar algún antecedente internacional que no prueba su exacta puntería. Pero aun así, se anima a establecer que esta será una definición entre Carlos Menem y Néstor Kirchner.
Los argentinos tuvieron demasiadas experiencias negativas cuando votaron fuera de la corriente justicialista, como los casos de los gobiernos de Alfonsín y De la Rúa. Aún con las contras conocidas de las denuncias de corrupción, a Menem lo recuerdan también como un presidente de ciertos logros. Y entienden que el gobierno de Duhalde tuvo la suficiente personalidad para ponerle un timón al país. A López Murphy lo ven como un hombre confiable, pero sin aparato político, sin eso que hace que el peronismo capee temporales y asuma con personalidad la comandancia de un barco cuando el capitán lo abandona. ¿Qué podría ocurrir si López Murphy presidente desaparece de escena? Son dudas razonables, que hoy se colocan por encima de la natural simpatía que su candidatura despierta.
Entonces, esta parece ser una contienda interna peronista. ¿El caudillismo bonaerense de Duhalde poniendo a su delfín Kirchner o la nostalgia por el "se vivía mejor" de Menem a lo ancho de todo el país? Allí estará la cuestión, será uno u otro. Y en definitiva será la ratificación de que los argentinos prefieren que siga gobernando el peronismo, que tiene aparato político, que va a tener menos oposición que otros y que puede considerarse como un partido de poder.
Eso, claro, si no ocurre lo que también dijo un sensato politólogo: "La paridad es hoy tan grande que una pluma desnivela la balanza. Y esa pluma puede ser cualquier expresión oportuna o inoportuna de último momento".