Por Julia Rodríguez Larreta
Así como en las últimas elecciones legislativas argentinas el mensaje principal de la ciudadanía fue dado a través del "voto bronca", los en blanco y la abstención, manifestaciones todas de una actitud de hartazgo e incredulidad hacia la clase política de parte de la gente, en esta oportunidad se observa un fenómeno muy diferente.
Hoy se nota una evidente evolución hacia la racionalidad, al menos en una buena parte de los votantes. El sosegado pero continuo ascenso del ex ministro López Murphy, es la mejor demostración de una actitud prevaleciente en el electorado y aun se aplica para con los votantes de Menem, dos candidatos a quienes varias de las encuestadoras presentan con más posibilidades en esta primera vuelta. Porque en esta oportunidad, el apoyo al ex presidente estará motivado en buena medida por un racionalismo mucho más marcado que el de otros tiempos, pues ahora se trata de votar por un político que no es ningún desconocido, a quien por el contrario, ya se le conocen tanto sus virtudes como sus defectos.
Otra lectura que puede hacerse de la actual coyuntura es la preponderancia de las posturas hacia el centro, dado que entre las cinco figuras principales, la más inclinada hacia la izquierda como Lilita Carrió, se ha ido desinflando, no físicamente, pero sí en las intenciones de voto, mientras que Kirchner, el oficialista, ha morigerado algo su discurso populista de izquierda. Sobre todo ha transado en compensar la balanza, incorporando a la fórmula presidencial a una persona como Scioli, un hombre bastante nuevo en la política, con cierta experiencia empresarial, más moderado que otra cosa, para finalmente anunciar, aunque a regañadientes, que Lavagna estará a su lado en la conducción de las políticas económicas.
Aunque el Ministro en realidad no ha arreglado los problemas de fondo, ha sido un maestro de los paños fríos. A lo sumo, logró un acuerdo transitorio con los organismos internacionales, lo que significa pasar el asunto a la próxima administración, pero ha adquirido una fama de persona confiable e inspira bastante tranquilidad. Y por el otro lado, el candidato de tendencias más derechistas, Rodríguez Saá, al estilo caudillo provincial, también aparece como perdidoso según las encuestas.
PAREJO. Lo parejo de las estimaciones para tres de los adversarios, Menem, López Murphy y en los últimos días Kirchner, a quien los sondeos le han vuelto a dar posibilidades de entrar segundo en el balotaje, no alcanzan para superar los márgenes de error de los estudios. Esto ha hecho que el futuro desenlace se haya vuelto electrizante, a la vez de un gran desafío para las numerosas empresas dedicadas a estudiar y vaticinar los posibles resultados eleccionarios. La que acierte mejor en sus pronósticos, de seguro afirmará su futuro comercial.
En estos comicios sumamente atípicos, donde hasta hace un tiempo parecía que el futuro gobierno del país sería obligatoriamente de cuño peronista, el impresionante avance de Ricardo López Murphy es el hecho más singular. Y aunque no alcance los guarismos más elevados que algunas encuestadoras le han adjudicado, su perfomance es un indudable triunfo, y el recuerdo de una de sus respuestas, "Lula se presentó cuatro veces", cuando le hiciéramos un reportaje el 27 de febrero pasado, es reveladora del tesón y la fuerte vocación política que lo anima. En ese entonces, había bastante escepticismo respecto al caudal de votos que podría alcanzar y los sondeos lo daban en cuarto lugar.
12 HERMANOS. Hijo de una familia de clase media, en la que se crió junto a 11 hermanos, con un padre que era Jefe de Policía, este hombre de 52 años, que llegó a estudiar en una de las más prestigiosas universidades de Estados Unidos, es alguien que aprendió de joven la disciplina del trabajo y del esfuerzo. Y los votos que alcance en las urnas serán consecuencia de un discurso sensato, criterioso, que no ofrece milagros fáciles, pero sí ética, seriedad y orden. Y es evidente que eso es lo que la gente hoy está privilegiando, cansada de vivir en un país que es una continua confusión. Harta de los atropellos, de los disturbios, los piquetes, los cortes de rutas, calles y hasta de pistas de aviación.
Con prudencia, el ex ministro le ha pedido a su equipo que no exagere el optimismo, mientras se preocupa por uno de los puntos neurálgicos del momento, contar con suficientes fiscales para poder controlar que sus boletas no desaparezcan del cuarto oscuro o que no se maree a la gente inexperta. El fantasma del fraude o las maniobras para desviar los conteos no es descartable, y un partido nuevo como el suyo adolece de la maquinaria electoral con que cuenta el peronismo. En la Capital ya tienen cubiertas las mesas de votación, pero hay blancos en varias provincias y dudas sobre algunas zonas de la provincia de Buenos Aires.
CONSIDERACIONES. Aunque cuesta creer que el líder de una nueva agrupación pueda llegar a alcanzar la presidencia, derrotando a los candidatos del justicialismo, existen sin embargo, ciertas consideraciones para sopesar. El promedio histórico peronista es del 35% al 40% y el de los radicales del 15% al 20%. La UCR ha ganado cuando ha atraído otras fuerzas, como los viejos conservadores o el Frepaso. Hoy el peronismo está dividido en tres. Si Rodríguez Saá obtiene 16%, Kirchner 17%, Menem el 22%, Carrió menos de 9% y Moreau 1%, no es alocado pensar que López Murphy saque 22%. Tendría un 12% del radicalismo que sigue a este antiguo correligionario, excepción hecha de los seguidores de Lilita y Moreau, y un 10% de votantes de la antigua UCD y de Cavallo. En un empate técnico con Menem, con éste superándolo por poco, resulta que el ex Presidente también tiene un voto negativo del 50%, lo cual da para pensar.
Mientras tanto Menem, flanqueado por su bella esposa en flamante estado de gravidez, trasunta una viva imagen presidencial, lo mismo que cuando estuvo en Montevideo, como invitado especial en un almuerzo de ADM, en contraste notorio con Kirchner, quien sin embargo se supone que cuenta con una poderosa máquina detrás suyo, como la duhaldista.
Los dados están echados. Se abrió el juego.