Washington | AFP. Estados Unidos examina los resultados de las discusiones tripartitas en Pekín sobre el programa nuclear de Corea del Norte, mientras un alto responsable norteamericano desmintió que Pyongyang haya amenazado con proceder a un test nuclear en un futuro cercano.
Un día después de que rumores, informes y filtraciones sobre las reuniones en China se diseminaran por Washington, altos funcionarios de Estados Unidos pusieron calma señalando que siguen favoreciendo una solución diplomática a las aspiraciones nucleares del régimen norcoreano.
Todos coincidieron en que Corea del Norte dijo a Estados Unidos que contaba con armas nucleares en las discusiones de Pekín, pero un alto funcionario declaró que los informes de la televisión norteamericana de que Pyongyang había amenazando con "probar" la armas eran demasiado simplistas.
El portavoz de la Casa Blanca Ari Fleischer dijo que Washington echaría "una atenta mirada a lo que dijo Corea del Norte para ver si coincide con la realidad, y para ver qué consecuencias reviste, porque Corea del Norte tiene una manera bastante particular de discutir".
"Hemos sostenido en público que asumimos que Corea del Norte ha tenido armas nucleares, una o dos. No puedo decir que todo es jactancia, aunque claramente, cada vez que se negocia con los norcoreanos, la jactancia es parte de su vocabulario", dijo el portavoz."Analizaremos lo que hemos escuchado y luego tomaremos decisiones sobre cómo seguir", afirmó Fleischer.
Un alto funcionario del Departamento de Estado descartó los informes de la televisión de que Corea había amenazado con "probar, exportar o usar" sus armas nucleares.
La idea de que Pyongyang se convierta en un supermercado global de armas nucleares para cederlas a enemigos de Estados Unidos o a terroristas, es el mayor temor del gobierno de Bush.
Sin embargo, "ellos no dijeron ´probar´, no dijeron ´exportar´ y no dijeron ´demostrar´. Todas esas interpretaciones son sospechosas", dijo el funcionario a condición de anonimato.
"Ellos usaron una palabra que es algo así como nuestro verbo ´mostrar´, pero no sabemos qué quisieron decir con seguridad. Lo que quisieron decir es mucho más complicado de lo que los parlanchines de la televisión nos quieren hacer creer".
El Departamento de Estado dijo el jueves que los enviados norteamericanos se manejaron en inglés durante las discusiones en Pekín, en tanto los norcoreanos lo hicieron en su idioma; ambas partes se valieron de intérpretes.
Aunque no se han agendado nuevas discusiones, Washington ha señalado en varias ocasiones que presionará por la inclusión de Japón y Corea del Sur en el foro multilateral que busca instaurar para enfrentar la crisis.
La política de Estados Unidos con respecto a Corea del Norte "es el desmantelamiento completo y verificable de su programa (nuclear), y utilizaremos los medios diplomáticos para conseguir ese objetivo con nuestros aliados", afirmó Fleischer.
El portavoz de la Casa Blanca también agradeció a China por sostener "una papel significativo" en las conversaciones, y dijo que Pekín tenía "mucho interés" en liberar a Pyongyang de su programa de armas nucleares.
"La presentación china dejó en claro que la posición china es una península desnuclearizada", dijo en el mismo sentido una fuente de Estados Unidos conocedora de las negociaciones de Pekín, lideradas del lado norteamericano por James Kelly.
El secretario de Defensa Donald Rumsfeld, quien según informaciones no confirmadas se opondría a las conversaciones en Pekín, apoyó públicamente al presidente George W. Bush en su política hacia Pyongyang.
"El presidente está siguiendo el camino diplomático. Claramente, las recientes discusiones no han avanzado. Pero el secretario (de Estado Colin) Powell y el presidente están trabajando en el asunto y se espera que en definitiva se pueda resolver a través de medios diplomáticos", afirmó.