Bush ordenó la mayor urgencia para ingreso de carne uruguaya

| Uruguay podría conseguir el visto bueno en tiempo récord, según los antecedentes registrados

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Por Sergio Berruti

Enviado a Nueva York, EEUU

El presidente George W. Bush instó a los funcionarios jerárquicos de su gobierno afectados al tema comercial a que se aceleren al máximo todos los pasos administrativos para que la carne uruguaya pueda ingresar a su mercado "en el menor tiempo posible". Tal aspecto trascendió ayer en el ámbito de la Reunión Interamericana de Ministros de Salud y Agricultura (Rimsa), que se lleva a cabo en Washington convocada por la Organización Panamericana de la Salud, donde el Dr. Jorge Batlle expuso sobre cómo Uruguay pudo enfrentar la reaparición de la fiebre aftosa en el país y haberla superado en muy poco tiempo.

Hoy finalizará el período de comentarios a las que está expuesta, por ley, la autorización para que la carne uruguaya vuelva a ingresar en Estados Unidos, luego del cual la administración Bush debe llevar adelante otros trámites que, por lo menos, demandan habitualmente más de un mes. "El menor tiempo empleado hasta ahora entre el final de un cierre de comentarios y la autorización definitiva para el ingreso de un producto fue de 34 días para una variedad de naranjas españolas. Habrá que ver cuánto insume el visto bueno definitivo para Uruguay", dijo un funcionario de la Secretaría de Agricultura en el citado encuentro ministerial.

COMENTARIOS. Hasta ayer, se habían presentado 20 comentarios en el Registro Federal, incluyendo el de la poderosa Asociación Nacional de Ganaderos, que no objeta que ingrese la carne uruguaya. Según pudo saber El País, a nivel de la Secretaría de Agricultura de EE.UU. (USDA) ya se está trabajando en la respuesta que se dará a cada uno de los comentarios, ninguno de los cuales, hasta ayer, contenía fundamentos científicos que pudieran ocasionar mayores trabas a la autorización favorable para Uruguay.

Batlle, quien a la salida de la reunión que mantuviera con Bush el pasado miércoles anunció que seguramente será a fines de mayo cuando se produzca la apertura del mercado, fue largamente aplaudido tras su disertación en Rimsa.

Batlle se refirió tanto a la región como al continente como proveedor de alimentos seguros y de lo bien que se trabaja para preservar su calidad y su sanidad, precisamente por el diálogo y por el accionar conjunto.

"Se trata de un solo territorio separado del resto del mundo por dos océanos, de lo que es su valor como productor de alimentos, del potencial que tiene y de lo que significa trabajar en conjunto", dijo.

En la ocasión describió la importancia que tiene para el país la producción animal, y por ende la sanidad del ganado, y comentó que debido a la relación única en el mundo que existe entre la ganadería y la población humana —hay tres vacunos y tres ovejas por cada habitante— "el país depende de las exportaciones para crecer. Comprenderán ustedes lo que significa entonces la ganadería para el país y por qué nos preocupamos tanto por su sanidad y por ser proveedores de seguridad alimentaria".

Durante su discurso, que sucedió al de la Secretaria de Agricultura estadounidense, Ann Veneman, el primer mandatario uruguayo apeló a anécdotas y ocurrencias, poniendo como ejemplo al presidente de Brasil, Luiz Inácio da Silva, Lula, de cómo entiende el valor de proveedor de alimentos que tiene el continente: "Lula sabe bien lo que son las necesidades alimentarias por cómo ha sido su vida. Salió de un mundo de privaciones para llegar a la presidencia de Brasil y ahora, desde allí, da pelea para alimentar a su gente", subrayó.

SINTONIA. Uruguay tiene grandes posibilidades de retornar al mercado estadounidense de carnes debido a que el gobierno de Washington desea levantar "lo más pronto posible" la suspensión aplicada en respuesta al brote de fiebre aftosa en la ganadería uruguaya, declaró ayer la secretaria Ann Veneman.

"Fue una gran reunión", dijo Veneman, frente a la sede de la OPS, al valorar la entrevista que mantuvo con Batlle el último miércoles.

Indicó que ese día se reunió en dos ocasiones con Batlle, en la Casa Blanca y su propio despacho, y en ambas ocasiones "tuvimos la oportunidad de hablar de muchos temas", particularmente sobre la preocupación uruguaya de recuperar acceso al mercado estadounidense con productos cárnicos.

Uruguay perdió ese mercado el 24 de abril del 2001 a raíz de la fiebre aftosa que le costó al país la paralización de una industria que le genera ingresos por 480 millones de dólares al año.

A partir de entonces, bajo regulaciones estadounidenses, atravesó por un período de espera de dos años para estar en condiciones de reingresar al mercado. En ese período se cumplieron una serie de procedimientos que, en el caso uruguayo, están en "una marcha normal", dijo Veneman.

Hoy, al cumplirse dos años de la suspensión, termina la etapa de la formulación de comentarios sobre el reingreso uruguayo.

Luego debe venir un decreto de la oficina de Veneman y una resolución final de la OMB, la Oficina de Administración y Presupuesto, una dependencia de la Casa Blanca.

Veneman dijo que tras la etapa de los comentarios "pasaremos finalmente a las regulaciones tan pronto como nos sea posible".

Batlle dijo que en los países del Mercosur "estamos muy preocupados por los efectos de la fiebre aftosa y hemos hecho cosas muy importante para erradicarla".

En el caso uruguayo, la lucha empezó hace más de medio siglo, en 1946, hasta que finalmente en 1993 el país fue declarado libre de aftosa con vacunación y en 1996 como libre de aftosa sin vacunación.

Según fuentes agropecuarias de la OPS, Uruguay y los demás países afectados en Sudamérica podrían recuperar esos niveles de confianza dentro de seis a 10 años.

Biotecnología, para la lucha contra el hambre

El presidente Batlle declaró que la biotecnología debe convertirse en uno de los principales recursos para combatir el hambre en un mundo que carece cada vez más de tierras fértiles, y que le gustaría ver que sea puesto muy pronto al alcance de las naciones más pobres.

"Va haber muchos más habitantes en el mundo, y no hay muchas más tierras disponibles para alimentarlos", dijo. "Por tanto, la biotecnología en esta materia es esencial para poder darle a todo el mundo los alimentos que necesita".

Batlle formuló sus afirmaciones en la sede de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), en la inauguración de una reunión de dos días de ministros de salud y agricultura del continente, destinada a promover la coordinación regional para erradicar la fiebre aftosa y mejorar la seguridad alimentaria.

Indicó que el gobierno uruguayo está estudiando la posibilidad de empezar a plantar en breve maíz genéticamente mejorado, para evitar los daños que causan algunas plagas de insectos.

"Necesitamos incorporar racionalmente todos los aspectos científicos a nuestra vida para poder de esa manera llegar al beneficio de producir más y alimentar mejor".

Sus afirmaciones fueron coincidentes con las de la secretaria estadounidense de Agricultura Ann Veneman, que había dicho poco antes en la misma reunión que la biotecnología era un recurso moderno para la seguridad alimentaria.

"Pero —dijo Veneman— la oposición internacional que ha recibido ha sido más bien de tipo político antes que científico".

La Organización Mundial de la Salud y la OPS no han fijado todavía una posición sobre el consumo de alimentos genéticamente modificados, aunque han acogido la aplicación de esa tecnología a la producción farmacéutica de vacunas.

Mirta Roses, directora de la OPS, dijo que el caso continuaba en estudio, pero que se estaba llegando al convencimiento de que su uso "puede tener un impacto muy positivo" en el rendimiento de la industria agropecuaria y alimentación de la población.

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