Grupos de desempleados protagonizaron hoy una jornada de protesta en distintos puntos de la capital y la provincia de Buenos Aires en repudio a la represión policial contra trabajadores de una fábrica textil y en reclamo de mayores planes sociales.
Los manifestantes denominados "piqueteros" (desempleados), organizados en grupos de 300 a 400 personas, cortaron calles, autopistas y avenidas, provocando un caos de tránsito en toda la ciudad y sus alrededores.
En el Puente Pueyrredon, al sur de la capital en el límite con la provincia y habitual centro de protestas, unos 300 piqueteros interrumpieron la circulación de vehículos ante la atenta mirada de policías.
Otro grupo se concentró frente al Ministerio de Salud y Desarrollo Social, sobre la Avenida 9 de Julio, en el centro porteño.
En tanto, en las localidades bonaerenses de La Matanza y La Plata se repetía en mismo panorama.
La jornada de protesta se realiza en solidaridad con los trabajadores de la empresa textil Brukman, quienes fueron reprimidos por la policía el lunes cuando intentaron reingresar a la planta, en el barrio de Balvanera de esta capital, de la que habían sido desalojados el pasado viernes.
Los incidentes dejaron 30 heridos y un centenar de detenidos.
"Con lo de Brukman quedó en evidencia que es mentira que al gobierno le interese la producción porque esta gente puso en funcionamiento la fábrica, la pusieron a producir y después fueron brutalmente reprimidos", dijo a periodistas Mariano Sánchez, miembro del Movimiento Independiente de Jubilados y Desocupados (MIJD).
Los trabajadores de Brukman ocuparon la planta en diciembre de 2001, alegando que sus propietarios no solamente les adeudaban salarios, sino que estaban en situación de quiebra y que habían abandonado el establecimiento.
La semana pasada los dueños de la empresa lograron un pronunciamiento judicial favorable, que ordenaba se les devolviera la fábrica.
Los piqueteros también reclamaron por los denominados "planes jefas y jefes de hogar", programas asistenciales implementados por el presidente Eduardo Duhalde poco después de asumir el poder en enero de 2002. Consisten en la entrega mensual equivalente a 44 dólares a cada jefe de familia desempleado. AP