El presidente brasileño, Luiz Inacio Lula da Silva, advirtió hoy que los delincuentes están "venciendo de forma vergonzosa a la Policía", pero prometió que el crímen organizado va a ser derrotado "cueste lo que cueste".
En un enérgico discurso sobre la deteriorada situación de violencia que afecta al país, el mandatario izquierdista llamó a los diferentes cuerpos armados de seguridad a actuar coordinadamente.
Lula aprovechó un acto público, en la ciudad de Vitória, capital del pequeño estado de Espíritu Santo, donde suscribió con el gobierno local un acuerdo sobre seguridad pública, para referirse al tema.
"La Policía civil, la Policía Militar, la Aviación, el Ejército y la Marina tienen que estar subordinadas a una sola orientación política de gobierno. Se pueden tener policías separadas, pero el trabajo tiene que ser unificado", dijo.
Seguidamente Lula lamentó que "la sumatoria de los defectos (de la Policía) hagan que el crimen organizado, de forma vergonzosa, esté venciendo a la Policía en este país. Eso tiene que acabar, porque el pueblo espera que los gobiernos funcionen", puntualizó.
El gobernante además se pronunció en favor de una reforma del poder judicial, al señalar que "es necesario saber cómo funciona la caja negra de ese poder que se considera intocable".
"Este país necesita volver a recuperar el sentido de la justicia para todos y la autoestima. La instituciones fueron hechas para servir a las personas y no para servirse de las personas", agregó.
En ese sentido pidió al ministro de Justicia, Márcio Thomaz Bastos, actuar como el maestro de la orquesta de la seguridad pública en Brasil y hacer que el equipo toque armoniosamente para combatir el crimen organizado.
Además Lula llamó a la policía a trabajar más en el aspecto de la inteligencia para prevenir las acciones criminales, al señalar que "muchas veces una acción de inteligencia vale más que treinta cañones en las calles de una ciudad".
Al insistir en la gravedad del problema del crimen organizado que está padeciendo el país, dijo que "hoy no estamos enfrentando a ladrones de gallinas sino a una industria multinacional del crimen organizado".
Para tal efecto, se pronunció en favor de una mayor integración entre todas las Policías del país (federal, civil y militarizada) y las Fuerzas Armadas, para lograr un combate más eficaz del tráfico de drogas y la criminalidad en general.
"Queremos tener un sistema de seguridad pública que no cometa errores", dijo finalmente el mandatario brasileño, cuyas declaraciones se produjeron apenas unas horas después de que en la ciudad de Río de Janeiro un autobús de la policía militarizada fuera baleado al parecer por narcotraficantes, dejando heridos a cuatro uniformados y a un niño. AFP