La petrolera rusa más grande, Yukos, está comprando a su rival Sibneft en una operación que podría crear un gigante mundial entre los productores de petróleo, con 15.000 millones de dólares anuales de ingresos y un valor de mercado de unos 35.000 millones de dólares.
Yukos, presidida por Mijail Jodorkovsky, pagará 3.000 millones de dólares en efectivo por un 20% adicional de las acciones de Sibneft, la quinta compañía rusa de petróleo, y planea adquirir el resto antes de que finalice este año.
Jodorkovsky, presidente y principal accionista de Yukos, presidirá la nueva compañía, que se llamará YukosSibneft Oil Co.
El titular de Sibneft, Eugene Shvidler, será el presidente del directorio.
La operación aún debe ser aprobada por los accionistas y autoridades reguladoras.
Con una producción diaria de 2,06 millones de barriles de petróleo, la nueva compañía sería la cuarta empresa mundial de petróleo, detrás de BP, ExxonMobil y Royal Dutch Shell. Tendría reservas totales equivalentes a cerca de 19.400 millones de barriles de petróleo.
"El nuevo gigante de la industria, con su gran potencial industrial y financiero, alcanzará una aún más alta eficiencia en el negocio, moviéndose cerca de nuestra meta de llegar a ser un líder en el mercado global de la energía", dijo Jodorkovsky.
El legislador ruso Vladimir Katrenko, presidente del comité de energía, transporte y comunicaciones de la cámara baja, dijo que la fusión de las dos compañías podría incrementar las posibilidades de que se construya una tubería para China, según la prensa local.
La empresa que se constituya entre las dos ya existentes podría incluir seis refinerías principales en Rusia, otra en Lituania y otras más en Rusia y Belarus.
Estas instalaciones refinaron un total de 421,8 millones de barriles en el año 2002. AP