Sólo la legalización de las drogas podría paliar los efectos desastrosos en Latinoamérica de los 30 años de guerra liderada por Estados Unidos contra el narcotráfico, afirma el norteamericano Ted Galen Carpenter en su libro "Política de mala vecindad" ("Bad neighbor policy", Palgrave Macmillan).
"El presidente Franklin D.Roosevelt lideró una política de buena vecindad con el resto del continente en los años 30. La conducta de Washington en la cuestión de las drogas ha sido la opuesta en las tres últimas décadas", explica Galen Carpenter en la introducción de la obra, bajo el subtítulo "la inútil guerra contra las drogas de Washington en Latinoamérica".
"Los dirigentes estadounidenses han corrompido, engatusado y coaccionado a los gobiernos latinoamericanos" en el marco de la lucha contra la producción de drogas, llegando a dejar al borde del colapso a países como Colombia, "donde peligra la viabilidad del sistema político democrático".
Según Galen Carpenter, la "estrategia prohibicionista", cuyo máximo defensor y activo promotor es Washington, está condenada al fracaso: entretanto, ya cuenta entre sus víctimas a Colombia, Perú, Bolivia y México.
El autor afirma que el lucrativo negocio del narcotráfico seguiría siendo rentable aún si le incautasen el 90% de las drogas que maneja, según un informe de la DEA citado por un ex agente.
La guerra contra las drogas fue lanzada por el trigesimo-séptimo presidente norteamericano Richard Nixon (1969-1974), por razones "morales", según el autor.
Nixon veía las drogas "como algo que estaba realmente corrompiendo la sociedad y quiso lanzar una vasta campaña en contra, aunque realmente todo lo que hizo fue intensificar" la prohibición ya existente, dijo el autor a la AFP.
Galen Carpenter cita como víctimas a los infractores no violentos que llenan las cárceles estadounidenses, a los habitantes de los barrios norteamericanos y europeos que son escenarios de lucha por el control del negocio y a los jóvenes de estos barrios que ganarán con ello lo que no podrían llegar a soñar con trabajos honrados.
En los países productores, la violencia de las mafias que controlan el negocio ha llegado ha poner en peligro "la viabilidad del sistema político democrático", como en Colombia, dice en el libro.
Además, los campesinos de los países latinoamericanos hacen frente a las fumigaciones, poco quirúrgicas.
Son lo que el autor, doctor en historia diplomática por la Universidad de Texas, y colaborador de medios como The New York Times, The Washington Post y The Asia Street Journal, llama los daños "colaterales" de esta batalla.
"Un montón de gente partidaria de la estrategia prohibicionista nunca parece preguntarse si la estrategia funciona como debería. Se trata de una postura moral", explicó Galen Carpenter.
"Sin la presión de Estados Unidos, tendríamos una mayor diversidad de políticas. Algunos países quieren claramente romper con el sistema prohibicionista, pero temen represalias de Estados Unidos", añadió.
Vicepresidente para temas de defensa y política exterior del Cato Institute de Washington un centro de análisis liberal , Galen Carpenter advierte que Ecuador y Brasil son nuevas víctimas potenciales de la guerra de Washington contra las drogas.
Sólo la legalización podría sanar los daños causados en Latinoamérica: "eliminaría el muy violento mercado negro de las drogas, eliminaría una cantidad tremenda de corrupción en esas sociedades".
Los inconvenientes de tal decisión serían "a corto término algunas distensiones económicas porque los ingresos por venta de drogas en esos países caerían en un mercado legal".
Galen Carpenter no cree que la legalización supondría un aumento significativo del uso de drogas.
"Podría llevar a un incremento marginal del consumo, pero no creo que la gente hiciese cola, dispuesta a consumir drogas porque ya son legales. Hay otros factores, aparte de la ilegalidad, para disuadir a la gente, a la mayoría, de consumir drogas", señaló.
El escritor recuerda que Estados Unidos tuvo un sistema permisivo hasta 1914, "y aunque tuvimos algunos problemas, no tuvimos tantos como bajo el sistema prohibicionista".
"De hecho, en conjunto, estábamos en mejor situación", concluyó.
AFP