La Mesa Política del Frente Amplio estudiará esta tarde
la situación imperante en Cuba, luego de la resolución
de la comisión de derechos humanos de las Naciones
Unidas. La reunión adquirirá interés extremo, dada la
polarización que se produjo en el ambiente político a
raíz de la situación de persecución y recrudecimiento
de la represión contra disidentes que se produjo en la
isla en las últimas semanas.
En el Parlamento, por su parte, el asunto continuará
repercutiendo. Una vez concluido el feriado de la
Semana Santa se retomará el debate sobre la
situación de Cuba, a raíz de la resolución que días
atrás adoptó el principal organismo de derechos
humanos de las Naciones Unidas.
La resolución, presentada por cuatro países
latinoamericanos —entre ellos Uruguay—, fue
aprobada por la Comisión de Derechos Humanos de
ONU por 24 votos a favor, 20 en contra y nueve
abstenciones. La semana anterior a la pasada, la
Cámara de Representantes asistió a un encarnizado
debate entre blancos y colorados, por un lado, y el
Encuentro Progresista-Frente Amplio (EP-FA), por otro.
Los legisladores de izquierda defendieron el régimen
castrista y, en algunos casos, la ejecución de tres
disidentes que intentaron huir a Estados Unidos.
La resolución aprobada por la comisión de la ONU,
que constituirá un elemento adicional en el debate,
instó a Cuba a respetar una decisión adoptada en el
2002 por la misma comisión que, tras reconocer los
avances sociales hechos por Cuba, decidió enviar una
representante del Alto Comisionado de Derechos
Humanos de la ONU para supervisar la situación de
los derechos humanos.
NUEVOS ATAQUES. A mediados de la semana
pasada, el gobierno cubano lanzó una segunda
andanada de acusaciones contra su par uruguayo,
calificándolo —junto a Perú y Costa Rica— de ser
"viles lacayos del imperio" —aludiendo a Estados
Unidos—, por haber presentado la moción en el foro
de ONU.
Esta situación generó una fuerte reacción —casi
inmediata— de parte de dirigentes políticos de los
Partidos Nacional y Colorado.
Los nuevos ataques constituyen un valor agregado
para los debates que se producirán en el Parlamento
esta semana.