La victoria más amarga de todas

| Pese al deceso de su madre, el alemán Michael Schumacher corrió en Italia y se llevó el primer puesto

IMOLA | AP

Horas después de la muerte de su madre, el quíntuple campeón mundial Michael Schumacher ganó ayer el Gran Premio de San Marino de automovilismo embargado por la emoción.

Después de largar en la primera fila, su hermano Ralf Schumacher de Williams BMW, lo superó en la primera curva. Pero Michael volvió a apoderarse de la punta en la vuelta 17 y casi nunca más la dejó.

Michael Schumacher recorrió las 62 vueltas al autódromo de Imola de 305,609 kilómetros en una hora, 28 minutos y 12.058 segundos para lograr su primera victoria de la temporada.

Ralf Schumacher, que había partido en segundo puesto y que pasó a su hermano mayor en la primera curva, llegó cuarto con su Williams.

Segundo fue el finlandés Kimi Raikkonen, a 1.8 segundo del puntero, con su McLaren BMW. En tercer lugar llegó el brasileño Rubens Barrichello, compañero del ganador en el equipo Ferrari, a 8.8 segundos.

El colombiano Juan Pablo Montoya, de Williams BWM, llegó séptimo. Los brasileños Cristiano Da Matta, Toyota, y Antonio Pizzonia, de Jaguar, ocuparon los puestos 12 y 14.

Después de dominar la clasificación el sábado, los hermanos Schumacher viajaron a Colonia para visitar a su madre agonizante de 55 años. Regresaron a Italia el sábado por la noche, y los dirigentes del equipo dijeron que nunca consideraron retirarse de la carrera después de enterarse del fallecimiento de su madre el domingo por la mañana.

Al término de la carrera, el ganador se limitó a elevar el puño para responder el saludo de sus aficionados junto al autódromo Enzo y Dino Ferrari.

Recibió el trofeo y escuchó concentrado los himnos nacionales alemán e italiano. En la ceremonia esta vez no se descorchó champaña y, aunque no lloró abiertamente, pareció al borde de las lágrimas.

Las autoridades de la carrera lo excusaron de asistir a la conferencia de prensa después de la competencia.

Su triunfo deyer elevó a Michael Schumacher del octavo al tercer puesto en el campeonato mundial de pilotos, a 14 puntos del líder.

Raikkonen está primero con 32 puntos. La competencia del domingo fue la cuarta en la que el finlandés sube al podio. El 23 de marzo ganó el Gran Premio Malayo.

Elizabeth Schumacher había estado hospitalizada en Colonia desde el 10 de abril. La prensa dijo que tuvo una caída en su casa y que sufrió heridas internas. Fue operada y luego colocada en coma inducido, agregó la prensa.

En señal de duelo, Schumacher lució una banda negra sobre su traje rojo de la Ferrari.

"No sé si yo hubiese podido participar en una carrera en las mismas condiciones", comentó Barrichello. "El es una gran persona y merecía totalmente la victoria. Lo siento mucho por Michael. Pero no quiero hablar por él. Sólo Michael puede saber si tomó la decisión correcta. Pero como el supuso que podía correr, lo apoyé".

Despedida de hermanos

La grilla de partida mostraba a los hermanos juntos. Así lo estaban el sábado de noche cuando un banderazo de un negro total se cernía sobre la familia Schumacher. En una decisión muy personal y conjunta, Michael y Ralph creyeron que largar el Gran Premio de Imola podría ser otra forma de despedir a Frau Elizabeth.

La carrera en sí fue el retorno a muchas cosas. Fue la antítesis del papelón mayor del pasado y pisado Interlagos, el punto más bajo de la Fórmula Uno, en toda su historia.

Todo fue prolijo, seguro, difícil, la otra cara de aquellos metales retorcidos y ruedas voladoras de un domingo cargado de milagrosos accidentes y decisiones plagadas de errores.

El retorno de Ferrari en su casa y el podio de ayer mostró la cara que queremos ver como espectáculo y como Deporte. En cuanto al resultado final, no fue otra cosa que poner en orden la casa, que falta le hacía. En una carrera donde dos hermanos despidieron a su madre de la única forma que podían. Ganando y participando limpiamente.

En todo sentido fue una lección.

Diego Lamas

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