Más de 15.000 dolientes agitando rifles y banderas palestinas atiborraron hoy las calles de Rafah para sepultar a cinco palestinos muertos durante una operación israelí realizada en la noche en este campamento de refugiados en Cisjordnia.
Las violencia se inició mientras legisladores palestinos trataban de llegar a un acuerdo que le permitiría al primer ministro designado Majmoud Abbas el lograr la aprobación del parlamento para su gabinete antes del plazo del miércoles.
Si no se cumple el plazo, el dirigente palestino Yasser Arafat podría optar por nombrar a otro alto dirigente de su partido Fatá, para asumir el cargo.
En el ataque, que se inició la noche del sábado y terminó la mañana de hoy, los soldados destruyeron dos túneles usados para contrabandear armas bajo la frontera con Egipto e hicieron estallar la casa de Majmud Abu Shamala, un dirigente del grupo militante Hamas, dijo el ejército.
Las batallas a tiros dejaron al menos cinco muertos, entre ellos un muchacho de 15 años.
"¡Dios es grande!", dijeron las multitudes mientras recorrían las calles de Rafah, donde más de 60.000 personas viven atiborrando un pequeño territorio.
En un incidente separado cerca del poblado cisjordano de Qalqilya, las tropas le dieron muerte a tiros hoy a Abderrajmán Abed, de 15 años, que los testigos dijeron iba con un grupo que lanzaba piedras y bombas incendiarias contra la policía.
Mientras tanto, continuaba el impasse sobre la formación del nuevo gabinete palestino.
Arafat designó a Abbas en respuesta a la creciente presión internacional para reformar su régimen plagado de corrupción y compartir el poder. Estados Unidos e Israel deseaban que Arafat fuera hecho completamente a un lado, diciendo que su régimen está relacionado con el terrorismo, pero desde entonces Arafat ha tratado de mantener el poder al vetar importantes nombramientos para el gabinete.
Abbas y Arafat realizaron cada uno por separado conversaciones hoy con dirigentes del partido Fatá, al cual pertenecen ambos y que domina la legislatura palestina, dijeron funcionarios cercanos a Abbas.
Abbas abandonó un encuentro con Arafat el sábado luego de que no se pusieron de acuerdo sobre la conformación del gabinete. Abbas y Arafat han estado enfrentados sobre el papel del ex jefe de la seguridad en Gaza, Mojammed Dajlan, considerado por Abbas para el cargo de ministro para asuntos internos, un papel que le daría control sobre cuestiones de seguridad.
Esas cuestiones son clave para un plan de paz estadounidense encaminado a poner fin a la violencia y establecer un estado palestino, mismo que será presentado pronto mientras Abbas, conocido popularmente como Abu Mazen, toma posesión formalmente del cargo.
Pero el domingo, algunos observadores dijeron que Abbas podría no formar un gobierno a tiempo.
"Hay una gran posibilidad (...) de que Abu Mazen no tenga éxito", dijo el legislador palestino Soufian Abu Zaida. AP