Legisladores demócratas y republicanos decidieron lanzar una nueva ofensiva en el Congreso estadounidense para castigar económica y diplomáticamente a Siria.
La Casa Blanca multiplica las amenazas de sanciones contra Damasco, a la que acusa de dar refugio a altos responsables del derrocado régimen de Saddam Hussein y de detentar armas de destrucción masiva, a pesar de que el año pasado se había opuesto a similares iniciativas parlamentarias.
Sin embargo, el proyecto de ley presentado al final de la semana pasada por el representante demócrata por Nueva York Eliot Engel no busca imponer inmediatamente sanciones a Siria.
El texto, que cuenta con el apoyo de legisladores de los dos partidos en la Cámara de Representantes y en el Senado, establece un marco para obligar a Siria a detener su apoyo al terrorismo y a renunciar a sus armas de destrucción masiva.
El senador Rick Santorum (Pensilvania), el número tres del Partido Republicano en el Senado, dijo que esperaba una rápida aprobación por el Senado de una resolución redactada con el mismo espíritu.
Siria desmintió firmemente que posea armas de destrucción masiva y expuso sus dudas acerca de las verdaderas razones de la actitud estadounidense, que atribuye sobre todo al apoyo de Washington a Isreal.
AFP