Un par de extraños títulos llaman la atención en la programación que el XXI Festival Internacional de Cine de Uruguay presenta en esta jornada. Entre ellos tiene especial importancia Un informe no muy claro sobre el fin del mundo, una película de casi tres horas de duración que permitirá hacer una aproximación al mundo de un cineasta muy talentoso y estimado pero que en Uruguay se desconoce: el checo Juraj Jakubisko, de quien también se exhibe en el Festival Es mejor ser rico y sano que pobre y enfermo. La película que hoy se mostrará en La Linterna Mágica se ubica en el año 2025 e inscribe su historia dentro de las profesías de Nostradamus pero en un tono para nada naturalista, que admite un lenguaje vinculado al histórico surrealismo checo. El asunto fue concebido como una serie de televisión y una película en 1997 y parece ser imperdible para quienes apuesten a un cine inquieto y creativo.
En Sala Dos sobresale el film ruso Venenos del mundo, o la historia mundial del envenenamiento de la directora Karen Shakhnazarov. Se trata de una "comedia fantasmagórica" que parte del misterioso encuentro entre un actor teatral y la mujer de su vecino, mezclándose venganza, romanticismo y mucho absurdo. No menos extravagante es lo que ocurre en Las noches de Constantinopla, coproducción cubano-española, cuando la vocación pornográfica de un nieto hace que su abuela entre en estado de coma, mientras la casa va llenándose de personajes hasta ese momento ficticios. Irá en el Hoyts Punta Carretas.
Las dos únicas representantes canadienses podrán verse también este jueves. En Cinemateca 18 cerrará la jornada Un cangrejo en la cabeza de André Turpin, un trabajo que ha recibido varios premios internacionales, donde se plantea un drama de relaciones entre un fotógrafo submarino conflictivo, su esposa de la que está separado, y la mujer de un amigo. En La Linterna Mágica se encuentra el otro film canadiense: Esperando a Leonard, planteo que reúne tristezas y alegrías en torno a la relación de un romántico experto checo en computadores y una mujer que se enloquece por él. Fue dirigida por Matt Bissonette y Steve Clark.
Otra de las curiosidades del Festival se verá hoy en La Linterna Mágica. Es el documental La otra final que el holandés Johan Kramer filmó en Bután el mismo día en que se jugaba la final del campeonato mundial de fútbol del 2002. Sólo que mientras el mundo observaba a los que parecieron ser los mejores (Brasil y Alemania), él apuntó su cámara hacia las dos selecciones peores del mundo: las de Bután y Montserrat que no tuvieron problemas para disputar el título de peor, para lo cual había que perder y los locales ganaron.