El ministro de Educación, Leonardo Guzmán, deberá explicar en la Comisión de Cultura de la Cámara de Diputados las razones por las cuáles esa secretaría de Estado no envió ningún delegado al programa del Patrimonio Cultura Alimentario y Gastronómico, que se realizó hace menos de dos semanas en Buenos Aires, donde se reiteró la propuesta de declarar al dulce de leche, al asado y a las empanadas como patrimonio cultural argentino, dijo a El País la diputada del Partido Nacional, Beatriz Argimón.
Para la representante nacionalista no se trata solamente de un tema gastronómico sino que "peligra" la identidad del país.
"Este es un tema que no nos podemos tomar a la ligera. Acá está en juego el turismo y la economía del Uruguay", comentó.
El secretario de Estado fue citado a la comisión para los primeros días de mayo.
Argimón denunció que en más de una oportunidad el Ministerio de Educación no participó en actividades culturales.
"Estamos preocupados por este tema. Si Uruguay no forma parte de estos encuentros vamos a perder imagen. Además el día de mañana cuando quieran vender dulce de leche no vamos a poder decir que es uruguayo. De esta forma perdemos identidad nacional".
La diputada y presidenta de la Comisión de Cultura sostuvo que el secretario de Estado "no está interesado en estos temas".
"Cuando me enteré de inmediato llamé al ministro para comunicarle la propuesta del gobierno argentino pero no me devolvió el llamado. Varios días después un asesor de comunicó conmigo. Si dejamos pasar estas cosas cuando queramos comercializar nuestros productos siempre vamos a correr de atrás", comentó.
El gobierno argentino quiere darle una distinción al dulce de leche para poner en el envase "producto cultural argentino".
Por su parte, el embajador uruguayo en Argentina, Alberto Volonté, se mostró preocupado por la reivindicación de ese gobierno pero aclaró que no puede actuar hasta no recibir instrucciones de la cancillería. El embajador descartó que una declaratoria de patrimonio cultural gastronómico por parte de los argentinos pueda abrir el camino a una denominación de origen. En declaraciones a radio Setiembre advirtió que el tema podría "perjudicar" al país en sus intereses turísticos.
DULCE DE LECHE. Para el conductor y especialista gastronómico, Sergio Puglia, hablar de orígenes de comidas que vienen de tradiciones no muy bien definidas y que incluso son mezclas derivadas del aporte de inmigrantes de diferentes procedencias, no tiene ningún sentido.
Por eso cuando se enteró de la propuesta argentina puso el grito en el cielo porque de aprobarse cada vez que viaje al exterior para hacer sus delicias tendrá que pedir permiso para utilizar los nombres de los productos criollos. "El asado es uruguayo y argentino, aunque acá se haga con leña de monte y allá con carbón", consideró.