Bagdad | Reuters/AP. Washington celebró hoy el arresto de un veterano líder guerrillero palestino en Irak, que presentó como una prueba de los nexos de Saddam Hussein con el terrorismo internacional, mientras sus tropas peinaban Bagdad en busca del derrocado líder iraquí y sus colaboradores.
El ejército estadounidense dijo que la captura de Abu Abbas, acusado de planear el secuestro del barco de pasajeros italiano Achille Lauro en el Mediterráneo en 1985, ayudó a justificar la guerra contra Irak.
"Cuando nos metimos en esto, el secretario de Defensa (Donald Rumsfeld) dijo que una de las grandes preocupaciones eran los nexos del régimen (de Hussein) con el terrorismo. Esto prueba que sí había nexos", dijo el capitán Frank Thorp, portavoz del Comando Central de las fuerzas armadas de Estados Unidos en Qatar.
Entre tanto, las fuerzas armadas de Estados Unidos seguían realizando redadas en diversas zonas de la capital iraquí en busca de personas vinculadas a Hussein, dijo un comandante estadounidense que pidió no ser identificado.
Hussein y sus hijos, Uday y Qusay, están desaparecidos, al igual que los colaboradores más cercanos del derrocado presidente. Sólo dos, de los 55 más cercanos colaboradores y asesores de Hussein que están en la lista de los más buscados por Estados Unidos han sido capturados.
"Ahora que el régimen está desarticulado estamos buscando a los individuos para eliminar completamente el potencial de que el régimen regresa alguna vez", dijo el general de brigada Vincent Brooks en una conferencia de prensa en el cuartel general de Estados Unidos en Qatar.
Las tropas intentaban también restaurar cierto aire de normalidad en la vida cotidiana en Irak, pero esto parecía una misión imposible porque muchas zonas del país están todavía sin electricidad, agua y medicamentos.
Las conversaciones del martes entre funcionarios de Estados Unidos y Gran Bretaña y representantes de las diversas facciones iraquíes culminaron con un consenso sobre la necesidad de construir una democracia federal, y con planes de reunirse dentro de 10 días.
Los aproximadamente 80 asistentes a la reunión, en una base aérea estadounidense instalada cerca de la antigua ciudad de Ur, en el sur de Irak, también estuvieron de acuerdo en proscribir el Partido Baath de Hussein.
Sin embargo, la reunión fue boicoteada por el mayor grupo chiíta musulmán, basado en Irán, y provoc protestas antiestadounidenses en la cercana ciudad de Nassiriya, lo que resaltó las divisiones étnicas, políticas y religiosas en el país.
La ONU desea el regreso de los inspectores
En el frente diplomático, los líderes de la Unión Europea, reunidos en Atenas por primera vez desde el inicio de la guerra en Irak, tenían los ojos puestos en el primer ministro británico, Tony Blair, y en el presidente francés, Jacques Chirac, tratando de descubrir si ya habían dejado atrás sus diferencias sobre el conflicto bélico.
En las Naciones Unidas, miembros del Consejo de Seguridad dijeron que el jefe de los inspectores de armas, Hans Blix, rendirá un informe la próxima semana, por petición expresa de los diplomáticos, que desean que Blix y su equipo de especialistas vuelvan a Irak a verificar el desmantelamiento de las supuestas armas de exterminio que hay en este país.
Washington y Londres mencionaron las supuestas armas de exterminio que hay en este país como una de las razones para lanzar su guerra contra Irak el 20 de marzo.
El gobierno de Hussein negó tener armas químicas, biológicas o nucleares. Ninguna de esas armas se utilizó en la guerra y las fuerzas estadounidenses y británicas no han podido localizarlas.
Sin embargo para Estados Unidos la captura de Abu Abbas, también conocido como Mohammed Abbas, prueba que Hussein tenía nexos con grupos terroristas y, por lo tanto, pudo haber apoyado los ataques del 11 de setiembre del 2001.
Fuerzas especiales capturaron a Abbas en una zona del sur de Bagdad. Abbas nunca ha sido relacionado con la red Al Qaeda, el grupo que perpetró los ataques del 11 de setiembre.
El Comando Central dijo que la captura "nulifica parte de la red terrorista apoyada por Irak y representa otra victoria en la lucha global contra el terrorismo", a pesar de que Abbas renunció hace muchos años a la violencia e Israel le permitió viajar a la Franja de Gaza.
El ministro italiano de Justicia, Roberto Castelli, dijo hoy en Roma que su país planea pedir la extradición de Abbas, una vez que se clarifiquen las cuestiones jurídicas.
Abbas fue condenado en ausencia a cadena perpetua en Italia por planear el secuestro del barco de pasajeros italiano Achille Lauro en el Mediterráneo en 1985. Los secuestradores mataron a un pasajero estadounidense judío, Leon Klinghoffer, disparándole y tirando su silla de ruedas por la borda.
La Autoridad Palestina exigió la liberación del veterano líder guerrillero palestino, diciendo que su arrestó en Irak por las tropas de Estados Unidos viola un acuerdo de paz interino sobre Oriente Medio.
Soldados de EEUU mataron a siete manifestantes
Las tropas estadounidenses mataron a por lo menos siete manifestantes iraquíes en Mosul, cuando una protesta contra su presencia en la ciudad del norte de Irak se tornó violenta, dijo hoy un oficial estadounidense.
Brooks dijo a los periodistas que en el incidente del martes algunos manifestantes dispararon contra los marines y las fuerzas de operaciones especiales cerca de un edificio gubernamental que los norteamericanos ocuparon en el centro de la ciudad.
"El fuego iba dirigido directamente a los marines y las fuerzas de operaciones especiales en este complejo", dijo Brooks en una conferencia de prensa.
Un prominente líder iraquí de la ciudad respaldado por los kurdos acusó a las fuerzas norteamericanas de crear tensiones al izar la bandera de Estados Unidos.
Los organismos internacionales de ayuda humanitaria en Irak dijeron que su trabajo se ha visto interrumpido por enfrentamientos esporádicos, pillaje y vandalismo.
El presidente estadounidense, George W. Bush, dijo el martes en Washington que la victoria de las tropas de Estados Unidos y Gran Bretaña en Irak era "una certeza, pero no hemos terminado la tarea".
Oficiales del Pentágono calculan que entre 1.000 y 10.000 combatientes iraquíes y extranjeros siguen operando en Irak, incluyendo a miembros de los milicianos leales al hijo de Hussein, Uday.
Bagdad vuelve lentamente a la normalidad
Al terminar los combates en gran escala, el gobierno del presidente estadounidense George W. Bush redujo el nivel de la alerta terrorista en Estados Unidos a causa de la guerra, de naranja (alto) a amarillo (leve).
Las fuerzas armadas combatieron con un número de paramilitares atrincherados en el norte de Bagdad, y luego se apoderaron de dos sistemas de cohetes antiaéreos y tres baterías antiaéreas dejadas por el ejército de Hussein.
Tras varios días de saqueos y caos en Bagdad, los soldados estadounidenses dieron armas a los recién reclutados agentes de la policía iraquí para ayudarlos a mantener el orden. Y los ciudadanos trataban de volver poco a poco a la normalidad.
"El mercado está abierto y hay artículos disponibles", dijo Tadamoun Abdel-Aziz mientras compraba huevos, pan y vegetales con su hijo en un mercado del centro de Bagdad. Pero con el tendido eléctrico restablecido sólo parcialmente y con temperaturas de más de 32 grados °C a la sombra, los residentes de Bagdad compraban grandes cantidades de bloques de hielo.
Hubo numerosos indicios de que Irak se hacía más seguro, entre ellos una visita a Bagdad por parte del general Tommy Franks, comandante de la Operación Libertad para Irak.